
La cruda interna política de cara a las elecciones de 2011 en Tucumán, reveló irregularidades millonarias en el ministerio de Salud provincial. Salpica al ministro de Salud nacional y jaquea el plan de José Alperovich. Además, el robo en una de las provincias más pobres del país.
24/02/2010
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Antes de que el actual ministro de salud de la Nación, Juan Manzur, modificara los estándares de medición, la provincia de Tucumán registraba los niveles más altos de desnutrición. Ahora, el ministerio de salud de la provincia de Tucumán está nuevamente en el ojo de la tormenta. El Tribunal de Cuentas (TC) detectó una serie de irregularidades en un curso de endodoncia (tratamientos de conducto para odontólogos) que le costó al Estado provincial nada menos que $800 mil, un valor muy superior a lo que suele costar ese tipo de cursos según la Facultad de Odontología de esa provincia.
La investigación se basa en la denuncua del senador José Cano, quien declaró que varios funcionarios -que figuraban en la lista de supuestos participantes de los cursos de endodoncia- le confesaron que ellos no asistieron a esa capacitación.
¿Quién es Cano? Un acérrimo adversario del vicegobernador en uso de licencia y ministro de Salud nacional, Juan Manzur. Cano además acaba de ser designado presidente de la Comisión de Salud de la Cámara Alta, como parte del acuerdo político de los parlamentarios de la oposición, según informan los medios provinciales. Para recordar, es quien denunció al entonces ministro de Salud de la provincia, Manzur, por presunta manipulación de los datos de mortalidad infantil. Cano bucaría poner en jaque a Manzur, quien es la carta que jugaría Alperovich para salir de la línea de fuego en la provincia.
Pero más allá de la interna política local, hay nuevamente irregularidades en la cartera y eso es motivo de investigación.
A las irregularidades del curso, se suma que la fundación chilena que dictara el curso, Fundación Salud (Funsal), anuncia que los cursos comenzaron en mayo de 2009 pero –según un informe del Tribunal de Cuentas provincial– el inicio de actividades de la fundación en la provincia se registró en agosto, tres meses después de facturado el servicio, seg´ñun publica hoy Critica de la Argentina.
En Tucumán hablan que el escandalete posiblemente termine con la renuncia del ministro de Salud tucumano, Pablo Yedlin y tocando al funcionario nacional. Es que en los registros, la sede social de la fundación aparece ubicada en el domicilio de Raúl Penna, asesor de Juan Manzur, actual ministro de Salud de la Nación.según Critica.
Toda la investigación llevó a que se impidiera un pago de $ 800.000 autorizado por el ministro de Salud.
En declaraciones a Contexto, Cano dijo haber "conversado con varios de los funcionarios que figuran en la lista (de supuestos participantes de esos cursos) y que no han participado de ningún curso, por lo que se estádesenmascarando un negocio en el que intentaron quedarse con 800 mil pesos que se iban a repartir entre pocos".
Hasta el momento, no se escuchó ninguna explicación de Manzur, vinculado con las denuncias. Y los nombres de los supuestos asistentes no fueron revelados a la prenda, según publica La Gaceta de Tucumán.
Pero el escándalo toca también a José Alperovich, quien, al parecer tiene otro destino para el ministro de Salud si es que lo liberan de la Rosada y regresa al pago chico.
Alperovich lo querría como su sucesor en 2011 para quedarse durante cuatro años en el Senado.
Ya en su última visita a la provincia Manzur insinuó la posibilidad de un regreso en breve, para reasumir sus funciones como Vicegobernador y condicionó esa posibilidad a lo que decida el Gobernador Alperovich. Pero el mandatario provincial, fiel a su verticalismo a ultranza, dijo que la última palabra la tiene la Presidente, quien ha dado muestras hasta ahora de conformidad con el manejo del área
Las denuncias de corrupción que golpean a hombres de confianza de Juan Manzur preocupan sobremanera al gobernador Alperovich, porque pueden mellar el “Plan B” que viene creciendo en su mente.
Alperovich se guardaría durante cuatro años en el Senado para luego volver a gobernar hasta el 2020. Es que percibe al caída del kirchnerismo y pretende gurdarse en una segunda línea, menos expuesto a las protestas sociales y la escasez de recursos.
Es que si bien en el gobierno nacional Manzur tuvo tuvo un desempeño favorable para el kirchnerismo, en Tucumán tiene sus puntos oscuros en la gestión. En BUenos Aires ha dado muestras hasta ahora de conformidad con el manejo del área. Manzur puso paños fríos en la conflictiva cartera, luego del sonado alejamiento de Graciela Ocaña, en medio de su polémica con los “gordos” de la CGT y su inacción para contener la epidemia de Gripe A. En el primer caso Manzur también tuvo sus propios tropiezos, cuando quiso poner al frente del manejo de APE, que maneja un fondo de compensación a obras sociales de casi mil millones por año y encontró la resistencia de Hugo Moyano. En el segundo caso, la pandemia aflojó a nivel internacional y esa situación le dio alivio a Manzur, quien justo en el momento en que se anunciaba la designación de Cano, por acuerdo parlamentario, anticipaba la llegada al país de un millón de dosis de la vacuna contra la gripe A.
Pero en tucumán, se lo acusa de manipular los índices de desnutrición infantil, gastar $100 millones sin licitación en una faraónica Legislatura, repartir sobres de $150 mil alegisladores amigos, y ahora está sospechado por pagos a fundaciones fantasma, el uso de medicamentos vencidos, etc.

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