sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Inspectores de la AFIP en las cajas de seguridad?

05.11.2011

Gobierno
Por: Alexis Di Capo
NUEVAS MEDIDAS EN CARPETA
Por Alexis Di Capo para el Informador Público

El creciente retiro de los depósitos bancarios en dólares pasó a ser en las últimas 24 horas el flanco más débil de la estrategia del gobierno para reducir al mínimo la pérdida de reservas del BCRA. Hasta ahora, las nuevas regulaciones de la AFIP estableciendo un control de cambios solapado consiguieron atenuar en alguna medida la compra de dólares pero a un alto costo. La desconfianza del público se profundiza día a día. Y este proceso se agrava porque exactamente dentro de un mes se cumplirá una década de la implantación del corralito, que fue el principio del fin de la presidencia de Fernando de la Rúa.
Sin embargo, el hecho de que cada nueva medida confirme las peores sospechas de la gente no implica que el gobierno esté dispuesto a cambiar de métodos.
La última ofensiva la llevó adelante el BCRA ante la justicia a través de denuncias que hicieron que la jueza federal María Servini de Cubría citara a indagatoria a los titulares de cinco casas de cambio por venderles divisas a “coleros”. Se trata de una causa penal iniciada en mayo de 2008 por la que también fueron convocadas a declarar nueve personas identificadas como “prestanombres”, que compraron más de 30 mil dólares en un mismo mes. La denuncia fue realizada por el Banco Central por supuestas operaciones de cambio realizadas en infracción a las normas vigentes en la materia, que incluyen las correspondientes a la prevención del lavado de dinero. Este mensaje llegó claro a numerosos operadores de la City y ayer a la tarde se hablaba de otras denuncias judiciales también impulsadas por Central y por el mismo tema.
Una jugada peligrosa
A tono con lo anterior, pero aún más audaz, en el staff de Ricardo Etchegaray trascendió que estaría en estudio una nueva medida para intimidar a los compradores de dólares. La misma consistiría en el envío de grupos de inspectores de la AFIP al sector de los bancos donde se encuentran las cajas de seguridad. Éstas son inviolables, salvo que haya orden judicial de por medio. Tampoco podría, sin orden judicial, requisarse a los depositantes que retiran valores de las cajas. Sí se pensaría -de acuerdo a la versión- en que los inspectores le soliciten datos fiscales a los que se dirijan a sus cajas de seguridad, sometiéndolos a un largo interrogatorio, con la obvia intención de intimidarlos. El operativo -obviamente- sería justificado como parte de la flamante estrategia para combatir el lavado y la evasión. Se sabe que en la misma AFIP habría altos funcionarios que rechazarían totalmente esta operación, por considerar que podría desencadenar una ola de pánico que aumentaría significativamente el ritmo del retiro de los depósitos cambiarios.

Los bancos pierden U$S 200 millones por día

05.11.2011

Economía
Por: Guillermo Cherashny
RETIRO DE DEPÓSITOS EN DÓLARES A SU VENCIMIENTO
Por Guillermo Cherashny para el Informador Público

El abrupto control de cambios, como lo llaman el Washington Post y el semanario británico The Economist, le está generando un grave problema económico al gobierno de CFK, recientemente electo con el 54% de los votos. En verdad, los dos prestigiosos medios se preguntan por lo que está pasando en la Argentina, a la que llaman “paria financiera mundial”. Pero sin duda alguna lo más significativo es que la dificultad para comprar dólares billetes está motorizando el pánico entre los depositantes en dólares. Éstos son conscientes de que el gobierno estará ávido de esa divisa hasta abril próximo, cuando ingresen los dólares de la cosecha de soja. El público tiene en cuenta que la Casa Rosada ya confiscó los aportes de las AFJP y su fondo de estabilización y no sería raro que se abalanzara sobre los depósitos en dólares en los bancos, que llegan a U$S 15.600 millones, de los cuales 7.000 están prestados para operaciones de comercio exterior. Los otros U$S 8.600 millones están en los bancos y son colocados por éstos como encajes en el BCRA e incorporados a las reservas. Se trata lisa y llanamente del único activo líquido que tiene a mano el gobierno para hacerse de dólares rápidamente.
¿Un oportuno manotazo?
De ahí que esta semana, en cada día que vencían esos depósitos, sus titulares los retiraban y los colocaban en la caja de seguridad o abajo de la cama, a un ritmo de U$S 200 millones por día. Se estima que la mitad de estos retiros se están produciendo en los bancos Citi y Rio, seguidos por dos nacionales, el Macro y el Credicop, ambos muy cercanos del gobierno y que estarían completamente descalzados con los depósitos en pesos. A estos últimos, la gente quiere cambiarlos a dólares pero tropieza con la tozuda negativa de la AFIP, que ha creado una nueva dirección de inteligencia financiera. O sea, una especie de Gestapo impositiva. En definitiva, el capricho de la presidente de mantener un tipo de cambio fijo devaluado por la inflación, como dicen los medios internacionales citados, está dando pie a una corrida bancaria precedida por un “korralito cambiario”. Ya en la City hay evaluaciones de especialistas que, en términos generales son coincidentes. Si se no adoptan rápidamente las medidas correctas para desactivar este proceso, en 40 días hábiles desaparecerían los depósitos en dólares. O sea que la presidente podría sucederse a sí misma el 10 de diciembre bajo los efectos de este pésimo augurio. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el kirchnerismo detesta perder la iniciativa. Es casi seguro que, antes de que los depósitos se vayan, intente manotearlos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Para los economistas, se afianzará el dólar paralelo

Sugieren que el Gobierno convalide un ritmo mayor de devaluación

Por Martín Kanenguiser
LA NACION
Domingo 30 de octubre de 2011

Publicado en edición impresa
La decisión del Gobierno de incrementar los controles cambiarios, en lugar de luchar contra la inflación y de aceptar un mayor ritmo de devaluación, no calmará los nervios de los ahorristas, según economistas consultados por La Nacion.

Una señal contundente para bajar la inflación, junto con una mayor flexibilidad cambiaria, son las medidas sugeridas por los economistas para que el Gobierno salga de la trampa de aplicar más controles sin calmar a los ahorristas que apuestan al dólar.
Roberto Frenkel, Lucas Llach, Eduardo Levy Yeyati y Claudio Loser consideraron, en diálogo con La Nacion, que el Gobierno debería aceptar una aceleración de la devaluación del peso para tranquilizar la actual corrida cambiaria.
En los últimos 12 meses, según el Banco Ciudad, se fugaron US$ 22.000 millones del sistema financiero, por lo que este año terminaría con una salida superior a la del pico de 2008, en pleno pánico mundial.
Pero el anuncio del ministro Amado Boudou, de que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) restringirá en forma tajante la compra de dólares, también fue cuestionado en el ámbito tributario.
El vicepresidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Rodríguez Córdoba, dijo a La Nacion que la medida es "irrazonable porque la AFIP no tiene forma de chequear al instante si una persona tiene los recursos para comprar dólares".
"En lugar de generar tranquilidad, esto va a provocar más incertidumbre", sostuvo el tributarista.
En esa sintonía, los economistas opinaron que el Gobierno reacciona con medidas de control que, en los hechos, podrían derivar en un virtual desdoblamiento del mercado cambiario y en un aumento de la participación del dólar paralelo.
Pero fuentes del Palacio de Hacienda indicaron a La Nacion que "esto no le agregará ninguna complicación a la persona que pueda justificar patrimonialmente la compra de dólares". Por esa razón, negaron cualquier vinculación con restricciones efectuadas en el pasado reciente.
"La intención es simplificar y fortalecer los controles", se indicó.
Los economistas, en cambio, creen que, en lugar de adoptar una estrategia policial, el Gobierno debería planear una solución integral, sobre todo ahora que fue legitimado en forma abrumadora en las urnas.
Lucas Llach señaló que la demanda continuará "porque con este nivel de inflación, el valor del dólar es bajo y los cambios en la política económica para compatibilizar con una devaluación del 8 por ciento son complicados".
La implementación de mayores controles, afirmó, "no solucionará el problema del atraso cambiario" que dispara la ansiedad de los ahorristas y las empresas, señaló. Por el contrario, advirtió, la multiplicación de ojos del fisco sobre los contribuyentes, "generará más deseos de salir" por parte de los depositantes.
Así, aunque todos destacaron la solidez y la liquidez de los bancos, aclararon que habrá que seguir más de cerca la evolución de los depósitos en las próximas semanas.
Llach aportó dos claves: "No alcanza solamente con un acuerdo salarial y tampoco la economía se encuentra en una situación dramática. Por el contrario, con cierta aceleración de la devaluación todo se puede tranquilizar".
En una postura parecida, Eduardo Levy Yeyati, del Cippec, y la Brooking Institution opinó que "si el Gobierno acercara el dólar a 4,50 pesos calmaría la corrida porque ésta se debe la negación de utilizar la flexibilidad cambiaria que existe".
"Si se mantiene este rumbo se generará una sensación única en la región: que la gente piense que el dólar va a subir", sentenció.
Inflación y credibilidad
Levy Yeyati y Roberto Frenkel, del Cedes, afirmaron que la aceleración del ritmo de devaluación no necesariamente se traducirá en una mayor inflación. "Con menor actividad económica, como la que está prevista, la suba de precios será menor, como en 2009", expresó Levy Yeyati.
Al respecto, Frenkel dijo que cualquier plan debe partir de la premisa de que el Gobierno reconozca que hay inflación y que sincere las estadísticas públicas, sospechadas de manipulación desde 2007.
"Sin un índice de precios creíble, acelerar la devaluación no tiene sentido, porque se indexarían los precios de la economía sobre una base de precios artificialmente más alta. Además, ¿cómo van a devaluar si primero no reconocen que subió la inflación", se quejó Frenkel.
El economista opinó que los nervios en el mercado cambiario "parten del autoflagelo del Gobierno".
Desde Washington, el ex director regional del Fondo Monetario Internacional (FMI) Claudio Loser opinó que las medidas "reflejan que la Presidenta va a tener un sesgo más intervencionista en su segundo mandato". La solución, opinó, es "dejar que el tipo de cambio se mueva, hacia arriba y abajo, porque así la gente se calmará y se perderán menos reservas para el Banco Central".
"La gente está votando con la billetera, muy diferente de lo que votó en el cuarto oscuro. Si el Gobierno arreglara sus deudas pendientes y devaluara, se encontraría con una situación de competitividad mucho más favorable para el país", concluyó el director del Centennial Group.
Puntos de vista
"Sin un índice de precios creíble, acelerar la devaluación no tiene sentido porque se indexarían los precios sobre una base alta"
Roberto Frenkel
Cedes
"Si el Gobierno acercara el dólar a $ 4,50, calmaría la corrida porque ésta se debe a la negación de utilizar la flexibilidad cambiaria que existe"
Eduardo Levy Yeyati
Cippec
"La gente está votando con la billetera diferente de lo que votó en el cuarto oscuro; hay que dejar que el tipo de cambio se mueva"
Claudio Loser
Ex director del FMI
"La multiplicación de ojos del fisco sobre los contribuyentes generará más deseos de salir por parte de los depositantes"
Lucas Llach
Profesor de la UTDT

jueves, 3 de noviembre de 2011

La crisis del dólar exige a Cristina a reinventar su liderazgo económico

La corrida dejó en evidencia que el esquema atomizado que heredó de Néstor Kirchner no funciona con su estilo de liderazgo global y menos enraizado en el minuto a minuto del pulso económico. La superposición de medidas y actores, la falta de coordinación y los barquinazos que agravaron la crisis, revelan que acaso haya llegado la hora de unificar la conducción económica.


Por Ignacio Fidanza

02.11.2011 20:50:00
“No me jodan con esto de la ley de entidades financieras ¿Se creen que voy a pelearme con los banqueros, que manejan el mundo, por 500 millones? Eso de pelearse con los bancos es de boludos”, sentenció Néstor Kirchner cuando un sector del kirchnerismo empujaba esa norma.
El ex presidente dejó un vacío en la conducción económica del gobierno que ahora se puso a prueba y el resultado fue decepcionante. Es evidente que el sistema de atomizar el área en distintos protagonistas (Boudou, Del Pont, Giorgi, Moreno, Echegaray) tenía sentido cuando existía Kirchner para articular ese sistema de conducción sui generis de decisiones cotidianas.
Hoy esa llave que cerraba el circuito no existe y lo que se observa son superposiciones inconexas de medidas. Cristina Kirchner se encuentra entonces vistiendo un traje que no fue confeccionado para ella y el desacople es evidente. En la efectiva pareja de poder que construyó con su marido, ella siempre se destacó en el plano político electoral y él además de ser el jefe, era el hombre de los números.
No es indispensable que un líder político sea su propio ministro de Economía, incluso se podría argumentar que no es aconsejable porque se pierde una instancia de validación final y problematización de las decisiones del área, para reevaluarlas. Pero lo que está quedando en evidencia es que en un liderazgo presidencial más tradicional como es el de Cristina, que se enfoca en los grandes trazos, es indispensable contar con una contraparte solvente y con poder de decisión en el área económica.
El modo de ejercer el poder de Cristina acaso sea más parecido al de Carlos Menem que al de su ex marido, con un Presidenta mas posicionado en el liderazgo político que en la gestión cotidiana. Lo que la crisis estaría demostrando es que a la Presidenta le está faltando un Cavallo o un Roque Fernández –claro que de su signo político ideológico- que le administre un área que ya no funciona en piloto automático.
El problema de la velocidad
Se da en esta crisis otra circunstancia que denota una inconsistencia adicional en un sistema de conducción que demostró ser muy eficaz en lo político, pero que es peligrosísimo en una crisis financiera como la que enfrenta el Gobierno: el manejo de los tiempos. Cristina enfrió todo el proceso político y concentró las decisiones. Esto le sirvió para digitar candidaturas y marcar el tono y el ritmo de la campaña.
Esa receta aplicada a la actual crisis, demorando por meses medidas necesarias en el área económica, precipitó la respuesta de los mercados cuando consagrada la reelección vieron que las preguntas centrales (¿Cómo se enfrentarán los problemas de alta inflación, déficit fiscal y atraso cambiario?) seguían sin respuestas.
Cuando se disparan estás crisis es muy difícil para los gobiernos tomar la delantera, existe un problema de velocidades. El proceso de toma de decisiones de la política va muy a la zaga de los operadores del mercado. Se está viendo en Estados Unidos y en Europa, donde los líderes aparecen siempre detrás de los acontecimientos.
¿Cuál hubiera sido la reacción de los mercados si en el discurso de la noche de su triunfo, Cristina hubiera anunciado el recorte de subsidios? ¿Si hubiera trazado líneas de acción concretas para recuperar el superávit?
Se perdieron oportunidades y ahora el gobierno aparece en una posición de debilidad, anunciando medidas que contradicen su discurso de años; y lo más grave, lo hace luego de fallar en toda la línea en su intento de resolver la crisis del dólar por la vía de la “profundización” del modelo en su sesgo regulador y estatista, revelando además la ineficiencia profunda de organismos claves como la AFIP.
Acaso al inicio de la corrida el kirchnerismo decodificó el problema como una nueva oportunidad de enriquecer su saga de lucha contra las corporaciones. Está claro que Kirchner nunca pisó ese palito. Una cosa es la ley de medios y otra muy distinta intentar disciplinar a los mercados a fuerza de inspectores y gendarmes.
Es que “los bancos” son como un holograma que flota sobre el dinero de otros. Intervenir sobre esas instituciones requiere de una sintonía sofisticada para que el castigo no recaiga sobre ahorristas y empresas, y en todo caso termine provocando una recesión, una hiperinflación, un corralito o cualquier de las calamidades que los argentinos tiene demasiado presentes y que el gobierno en su torpeza de estos días se esforzó en refrescar.
Como era previsible, en ese marco abundaron las teorías conspirativas y uno de los principales blancos fue el titular del Banco Macro, Jorge Brito, a quien le adjudican manejar la mesa de dinero más grande del mercado, que habría hecho enormes diferencias en la corrida. Cristina se habría sentido defraudada con Brito, y las olas de esa indignación habrían alcanzado a Boudou, su hombre más cercano en el Gobierno.
Como sea, ahora la crisis empezó a mutar de cambiaria a financiera y ya se está haciendo sentir en la economía real. En su velocidad estos proceso unen puntos que se imaginaban inconexos. Por ejemplo, la gente se asusta porque no la dejan comprar dólares y empieza a retirar depósitos de los bancos. Por eso fue necesaria ayer una urgente intervención de la Anses, para fondear al menos a dos instituciones que pasaron sofocones. Se producen así combinaciones insospechadas y reacciones de retroalimentación, que multiplican los frentes.
La buena noticia es que hoy por primera vez en mucho tiempo el kirchnerismo pasó de la represión del problema a atacar sus causas. El anuncio de la eliminación de subsidios, anticipa serios problemas políticos para el discurso del Gobierno, pero revela que el ADN peronista y su formidable capacidad de supervivencia sigue presente.
Los peronistas suelen ser estatistas y distribuidores cuando tienen plata, y mutan a posturas mas fiscalistas y acaso neoliberales cuando esta se evapora. Ese pragmatismo lejos de ser una debilidad es una de las fortalezas que explican la tremenda vigencia de ese movimiento político.
Sin embargo, es evidente es que Cristina necesita nuevos actores, un nuevo sistema de decisión y lo más importante de administración del poder, para enfrentar la nueva etapa. Ya nada será como fue, eso es acaso lo único que está claro.
Lula fundó el Partido de los Trabajadores, pero cuando llegó al poder nombró al frente del Banco Central de Brasil a Henrique Meirrelles, un ex presidente del Bank Boston emparentado con el sistema financiero internacional. Y respetó sus decisiones.
Cristina como Lula aparece como una líder de tipo carismática, con una mirada global sobre el rumbo que quiere para el país. Pero están quedando en evidencia las limitaciones del equipo que tiene que cubrirle las espaldas. Un equipo que en gran medida fue modelado para articularse en torno al eje de su marido.
La Presidenta enfrenta un problema político y económico de primera magnitud que no se va a resolver sólo, ni con el voluntarismo de Guillermo Moreno. Y requiere no sólo las medidas adecuadas ejecutadas por los hombres indicados, sino una reinvención de su estilo de administración del poder.
La crisis también es muy interesante porque permite medir el peso específico de los actores políticos. Fue demasiado evidente que el gobierno pareció flamear estos días en una cadena de declaraciones entre intrascendentes y desafortunadas, hasta que apareció Julio de Vido. Es notable como este ministro suele aparecer cada vez que las papas queman en serio, como ocurrió cuando Hugo Moyano estuvo a minutos de lanzar un paro nacional contra el Gobierno.
Esto acaso lleva a preguntarse de qué sirvieron todas las energías puestas en construir la épica de La Cámpora, de los “nuevos” liderazgos prefabricados al calor del presupuesto del Estado, si cuando el momento exige poner el cuerpo, o no aparecen o es poco y nada lo que pueden aportar. “En 2008, cuando se venía abajo el Gobierno, fue Camioneros, fue Moyano, los que llenamos la Plaza de Mayo, los que estuvimos en la ruta cuando prácticamente había un golpe de Estado", recordó hoy Pablo Moyano. No parece casual que De Vido sea el ministro que más insista en la inutilidad de pelearse con Moyano.
Los actores del poder real pueden no ser muy glamorosos, pero cuando tiemblan los cimientos, la sociedad olvida en segundos sus veleidades y busca garantías de gobernabilidad. Estaba demasiado claro que una crisis que estaba campeando en Estados Unidos y Europa, que ya empezó a golpear a Brasil, iba a llegar a la Argentina.
La marea encuentra al gobierno con una larga lista de deberes sin hacer. Las decisiones que tiene que tomar no van a ser fáciles y todas implicarán costos políticos iniciales, pero Cristina tiene cuatro años por delante y acaso Bachelet sea un buen espejo en el que mirarse.
La Presidenta de Chile inició el mandato con medidas duras que le valieron una baja en su popularidad, pero tuvo la visión de atesorar fondos que fueron vitales para pasar la crisis del 2008 y terminó su mandato revalidada como estadista y con índices de aceptación superiores al 70 por ciento. Acaso haya terminado el tiempo en el que era posible creer que gobernar era un arte sin costos.

domingo, 30 de octubre de 2011

Confusión en el mundo K: El dólar se devoró el 53,9% y no hay Plan B

EXPECTATIVA POR EL DÓLAR 'BLUE'
30/10/2011

11:21
El dólar que importa, de ahora en más, es el 'blue' o marginal, porque es al que podrán acceder la mayoría de los argentinos que pretendan hacerse de moneda extranjera. El dato político sigue siendo el que ya indicó Urgente24: la corrida hacia el dólar (que no empezó ahora) puso en jaque a la Administración triunfa en las urnas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Estupor en la prensa oficialista. Ningún medio gubernamental o paragubernamental ofrece alguna respuesta al escenario político nuevo que provoca los sucesos cambiarios, lo que está ocurriendo en los bancos desde que la ANSeS retiró sus depósitos y las derivacioens dentro de la Administración (Amado Boudou no consultado por Cristina Fernández).

La prensa oficialista permanece con una fotografía antigua: el triunfo electoral deo domingo 23/10 pero ¿a quién le importa eso hoy cuando los acontecimientos se suceden y sin duda habrá novedades?
Hay una situación más grave: la sospecha de que no hay Plan B. Es decir, que todo pasa por insistir con lo que ya se conoce y que no ha resultado tan bueno: US$ 64.000 millones acumulan los capitales fugados durante el mandato de Cristina Fernández. Mucho consumo y poca inversión.
Acerca de que no hay Plan B, basta con leer a Heriberto Muraro consultado por Raúl Kollman, en Página/12:
"(...) Heriberto Muraro, sociólogo, titular de Telesurvey y un veterano analista del peronismo, sostiene que “el sano sentido común indica que con ese nivel de popularidad el kirchnerismo va a acentuar lo que está haciendo, que yo definiría como la utopía kirchnerista, utilizado el término utopía en el mejor sentido. ¿En qué consiste esa utopía? En devolverle al Estado el poder que perdió durante la dictadura y durante el menemismo. Los críticos dicen que eso es populismo hegemónico. Lo cierto es que efectivamente fortalecer el Estado es fortalecer el Gobierno. En concreto, significa cuatro cosas: poner en caja a los sectores financieros, a los sectores agropecuarios, a los sindicatos y a los medios. Ese es el proyecto y lo van a acentuar. Los obstáculos son esencialmente dos: la crisis internacional y la inflación argentina. Incluyo esto último en especial porque es lo que desajusta el control sobre los sectores de poder de los que hablamos antes. Los cambios de nombre, para mí, no tienen importancia. Si está Guillermo Moreno o no está, no cambia el cuadro. La realidad es que en combinación con Brasil, el gobierno argentino y, por supuesto, Moreno, están tomando medidas proteccionistas. Y eso a la derecha internacional no le gusta. Diría entonces que se acentúa el proyecto, es continuidad de lo anterior, pero eso no es un hecho menor”. (...").
El ex presidente del Banco Central, diputado nacional Alfonso Prat Gay, sostuvo que la única opción que tiene el Gobierno para frenar la demanda de dólares es vender reservas o devaluar el peso.
“Como no quiere tomar ninguna de las dos, busca la alternativa de decirle que al que quiere comprar dólares que no los compre, y al que no quiere vender dólares que los venda”, señaló Prat Gay a radio Mitre, advirtiendo que “esto ya lo vimos en la Argentina y dura muy poco”.
Él agregó que “este es un gobierno que no ha hecho nada por contener la inflación” y remarcó que “no hay ningún país en el mundo donde muchas cosas suban 25% y otras no”.
Sin embargo, la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), dio su apoyo a la medida del gobierno, aunque hizo algunas aclaraciones: "Momentáneamente no se podrán canalizar operaciones por cajeros automáticos, banca por Internet y banca telefónica, hasta tanto se haga la adecuación técnica necesaria de los sistemas", indicó ABA a través de un comunicado.
ABA, que representa a los bancos extranjeros, trabaja durante el fin de semana para implementar a partir del lunes 31/10 el Programa de Consulta de Operaciones Cambiarias establecido por la AFIP mediante resolución 3210/11.
En tanto, el presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi, intentó el zig-zag y por eso consideró “probable que estas medidas sean por muy poco tiempo porque de mantenerse por mucho tiempo serían muy perniciosas”, a la vez que -eterno amigo de Julio De Vido- él señaló que “de la lectura de la circular se puede determinar claramente que aquel que justifique para qué va a utilizar los dólares puede comprarlos” y reconoció que “no hay una variación tan grande con respecto a lo que pasaba en días anteriores”.
Pero la realidad pasa por otro lado, no por Gabbi ni su Bolsa minúscula, alejada del mercado de capitales que precisa la Argentina.
Algunas lecturas interesante.
Néstor Scibona en el diario La Nación:
"Todo indica que mañana (lunes 31/10) será una jornada más que complicada en bancos y casas de cambio. Quienes necesiten o deseen comprar dólares se encontrarán ante una suerte de juego electrónico a través del cual la AFIP los autorizará o no a hacerlo.
Si en la pantalla del cajero aparece "Validado", podrán adquirir sólo el monto que surja de su capacidad contributiva declarada. En cambio, la leyenda "Con inconsistencias" sentenciará un "game over", aunque con consecuencias ulteriores: la AFIP se encargará de investigarlos y eventualmente denunciarlos por delitos de evasión o lavado de dinero. También existe la opción de evitarse este último mal trago con una consulta anticipada al sitio web de la AFIP y, obviamente, la abstención de comprar.
Muchos cajeros de entidades, que la semana última tuvieron a distancia la infrecuente compañía de gendarmes, prefectos o policías, se enteraron por los medios este fin de semana de que ahora habrán de convertirse en virtuales detectives o inspectores impositivos y, quizás, en blanco de reclamos ajenos a su tarea específica.
Los banqueros tuvieron apenas algo más de suerte: fueron informados del nuevo sistema por el Banco Central a media tarde del viernes; pero cuando en las sucursales no quedaba nadie a quien instruir de la novedad. Aunque con reparos formales, todos se comprometieron a colaborar en esta cruzada contra el fraude fiscal, si bien en su fuero íntimo más de uno descontara que el objetivo es desalentar la imparable demanda de divisas. (...)".
Eugenio Paillet en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:
"¿Qué fue lo que pasó? Parece que, en lugar de ganar las elecciones, las hubiésemos perdido", se quejó, con amargura, un secretario de Estado con despacho en Balcarce 50. En verdad, para no pocos hombres de negocios y analistas independientes, el triunfo en sí mismo de Cristina Fernández y la espectacularidad de las cifras logradas fueron, de algún modo, los que generaron ese efecto contrario. Eso, hay que decirlo, y frases temerarias que sus autores poco se cuidaron de que trascendieran a los medios, como aquella promesa de Juan Manuel Abal Medina en la noche de la victoria, en el bunker del barrio de Monserrat: "Ahora, vamos por todos".
Primera conclusión: un triunfo tan amplio de Cristina sobre una oposición que quedó a distancias siderales, lamiendo sus heridas, podría estar generando un efecto contrario en la población y en ahorristas e inversores. Como lo graficó un operador de la zona bancaria: "Si dicen que ahora vienen por todo o por todos, la gente se pregunta si eso significa los depósitos, los bancos, las ganancias de las empresas". Ese mismo operador recordó que el tremendismo que provocó el viceministro de Economía, Roberto Felletti, con aquella advertencia de que el populismo como herramienta del gobierno bien podía llegar hasta a apropiarse de la renta misma, dejó sus huellas, que ahora parecen profundizarse con lo que viene ocurriendo con la fiebre por hacerse de dólares.
Segunda conclusión: igual que aquellos funcionarios desorientados, el ala específica del gobierno y la propia presidenta de la Nación parecieron quedar atrapados involuntariamente de ese clima enrarecido. Pruebas al canto: hubo primeros amagues de algunos funcionarios de segunda línea, amparados en un par de análisis que entregaron desde Carta Abierta y desde un banco amigo, de salir a denunciar un intento por desestabilizar a Cristina (o, en una variante de mínima, de buscar poner frenos a tantas ínfulas de los victoriosos del gobierno), con la sola herramienta de mostrar a los diarios el crecimiento de la compra de dólares por parte de particulares. Por suerte para la salud de la ya deteriorada calidad institucional, el viejo recurso de la teoría conspirativa detrás de cada puerta quedó sepultado aquella mañana del 27 de octubre de 2010.
Lo segundo que ocurrió es más palpable: el gobierno se mantuvo, durante tres o cuatro días, tras salir de la ordalía de festejos, en un cono de sombras. "Hace 72 horas que no hablamos de otra cosa que del dólar", se sinceró aquel confidente. El gobierno adoptó una posición errática, sin saber adónde ir, durante todo ese lapso. Así vinieron las medidas que, a ojos de muchos, han provocado más incertidumbre que la que se quiere evitar, como los decretos para obligar a mineras y petroleras a liquidar sus divisas en el país, y la orden a las aseguradoras de riesgo del trabajo para que traigan de regreso unos mil ochocientos millones de dólares que tienen depositados en el exterior. (...)".
Joaquín Morales Solá en el diario La Nación:
"Dos elecciones ganadas ampliamente en apenas 70 días. Cristina Kirchner es la única presidenta argentina que debió preguntarles dos veces a los argentinos, en un mismo proceso electoral, si la querían como jefa del Estado. Las dos veces le dijeron que sí. Parte de esos argentinos que la votaron salieron corriendo después (y salen ahora) a comprar dólares. ¿Qué explicación tiene esa contradicción entre la confianza política y la desconfianza económica? ¿Qué hace, o qué no hace, el gobierno recientemente ratificado para promover una salida de capitales que está obligando al Banco Central a dictar una resolución tras otra?
Muchos sectores sociales se han beneficiado durante estos años de prosperidad económica. El empresariado privado (que no incluye a los de servicios públicos) ganó en 2010 unos 20.000 millones de dólares. En el mejor momento del menemismo, ese núcleo empresario ganaba por año entre 5000 y 7000 millones de dólares. Los aumentos salariales para los trabajadores en relación de dependencia superaron en casi todos los años del kirchnerismo a la tasa de inflación real.
Los subsidios para los sectores más pobres compensaron la falta de trabajo en blanco. La clase media (y también la media alta) disfrutó del período más generoso que se recuerde de subsidios al consumo de servicios públicos. Están incluidos el transporte, el agua, la electricidad y el gas. El valor de la tierra de los productores rurales aumentó entre cinco y diez veces desde 2003. El precio de la hectárea de tierra con cultivo de soja es el que más aumentó.
Podría llegarse a la conclusión de que el voto a Cristina Kirchner fue también un acto social, tal vez inconsciente, de agradecimiento. Esta es una parte de la historia. La otra parte de la narración debe consignar que esas glorias políticas convivieron con el momento más espectacular de la salida de capitales o, llamado de otro modo, de la huida social hacia el dólar. Empresarios, clase media, trabajadores comunes y corrientes, y hasta jubilados, eligieron la moneda norteamericana como el refugio más seguro. ¿Por qué? (...)".
Eduardo van der Kooy en el diario Clarín:
"Alguien aseguraría que hace apenas una semana Cristina Fernández fue reelecta con el 54% de los votos? Los comicios del domingo pasado resultaron, tal vez, los más atípicos desde 1983. Por la dimensión de la victoria, por lo previsible, por el raquitismo opositor, por la inexistencia de campaña y también la desaparición del tiempo poselectoral . El de la prospectiva y el balance. El Gobierno abrió la caja en la que acostumbra vivir hasta que salió el sol del lunes. Luego volvió a cerrarla y la política del poder continuó su derrotero de misterio.
No fue sencillo recoger alguna reflexión de los ministros o simples kirchneristas expectantes. Los que abrieron la boca lo hicieron para realzar a Cristina. Los legisladores electos tampoco quisieron arriesgar hasta conocer el destino que puede aguardarles en Diputados o el Senado. Sólo Daniel Scioli paseó su mensaje inofensivo . Jorge Capitanich, el gobernador del Chaco, retrocedió luego de haber insinuado palabras sobre la sucesión del 2015. En la oposición diezmada hubo más temperatura poselectoral que en el oficialismo robustecido.
Detrás de toda aquella ocultación existe un país que aguarda pistas . La mayoría de ese país resolvió renovarle la confianza a Cristina, pero sólo recibió como promesa que el modelo será profundizado. (...)".
Hugo E Grimaldi, de la agencia Diarios y Noticias:
"(...) La rigidez del "modelo" y la formación de sus cultores ideológicos impide a quienes conducen la economía pensar en otras soluciones que no sean las implementadas, herramientas que atienden más a las consecuencias que a las causas del problema. Lo que aconseja un economista experimentado es que "saquen a los gendarmes de la tapa de los diarios" y que "piensen en un plan integral fiscal, monetario y cambiario que vaya eliminando las distorsiones".
Las cabezas ciento por ciento intervencionistas que deciden la política económica, que niegan la inflación y no creen que la crisis sea más fiscal que cambiaria, han ido a fondo con los controles (prohibiciones encubiertas) con la idea de disuadir con medidas laterales que lo que hacen es complicar a otros mercados y afectan la seguridad jurídica. Tanta ha sido la pasión por generar este tipo de mecanismos que ni siquiera se reparó que lo mismo que sucede ahora ha sucedido -con más gravedad- debido a que la restricción del sector externo era un clásico, en otros momentos de la historia y que siempre se salió por el lado de las devaluaciones traumáticas.
Pero, lo peor que le ha pasado a la credibilidad oficial es que desde el propio Banco Central se plantó la idea de que las reservas actuales están comprometidas y que por eso hay que conseguir dólares a como diere lugar para asegurar la oferta. Después de lo sucedido durante la semana no le falta razón a los que contabilizan los U$S 48.000 millones de reservas en el activo y a quienes le restan todos los pasivos que hay que atender, incluidos los préstamos tomados del exterior, las Lebac y las Nobac surgidas de la emisión y la base monetaria. Así, el patrimonio del BCRA se torna vidrioso. Uno de los factores que elevan los precios en la economía es la escasez y ésta es la sensación que hay, sobre todo cuando las medidas que se tomaron son para desestimular la demanda, a partir de que sea la AFIP la que determine, tras analizar hasta el recibo de sueldo de quienes se acercan a los mostradores, quien puede comprar dólares subsidiados ($4,265) o quien concurrirá al mercado paralelo ($4,60), adonde la brecha se ampliará cada vez más para utilidad de los importadores de billetes. (...)".

A profundizar el modelo: las medidas que imagina el mercado en el segundo mandato de Cristina Kirchner

Domingo 30 de octubre de 2011

Publicado en edición impresa
Controles cambiarios; financiamiento del gasto vía Banco Central, Anses y eventuales cajas como las obras sociales; reformas del BCRA y de la ley de entidades financieras, y acuerdo social, algunas de las ideas en debate

Por Florencia Donovan
LA NACION

Los trabajadores tenemos que lograr la participación en Ganancias. Esa es la verdadera profundización del modelo", disparó esta semana el líder de la CGT, Hugo Moyano, durante el acto homenaje a Néstor Kirchner. Un día antes, vía Twitter, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, daba su versión en 140 caracteres: "Los industriales haremos todo lo que esté a nuestro alcance para profundizar este modelo de desarrollo industrial".

Con el respaldo histórico del 54% del electorado, "profundizar el modelo" kirchnerista es hoy más realizable que nunca. Pero qué es exactamente o hacia dónde va el modelo "de matriz diversificada y de acumulación con inclusión social" -tal cual lo definen los propios kirchneristas- es algo que prácticamente ningún economista puede precisar.
Muchas variables que caracterizaron al modelo durante los años de Néstor Kirchner no continuaron en los primeros cuatro de su esposa. Los superávits gemelos (fiscal y de cuenta corriente) del modelo original se deterioraron -analistas privados estiman que de no ser por los aportes de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y del Banco Central habría déficit primario-, el tipo de cambio está cada vez más rezagado y el proceso de acumulación de reservas parece haberse revertido. En estos años, se mantuvo sí todo un consumo hercúleo, aunque con precios en ascenso.
"El kirchnerismo ha experimentado con dos modelos económicos", dice Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad. "Primero, uno con superávit fiscal, baja inflación y tipo de cambio ultracompetitivo. Luego, con otro apoyado en políticas fiscales y monetarias muy expansivas y atraso cambiario. La Argentina creció fuertemente con ambos, pero el segundo no es sustentable en el mediano plazo", opina el economista.
Definiciones aparte, existe otro obstáculo para asentar cómo seguirá la economía a partir de diciembre y es que si hay algo que ha caracterizado tanto a la gestión del ex presidente como a la de Cristina Kirchner es la inventiva a la hora de definir las herramientas de política económica: la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la intervención del Instituto de Estadística (Indec), la estatización de las AFJP y el uso de reservas para el pago de deuda son ejemplos de situaciones en las cuales el Gobierno dio nuevos significados al modelo.
Hay alertas que el reemplazante de Amado Boudou en el Ministerio de Economía deberá atender. La salida de capitales que pasó de un ritmo de US$ 1000 millones mensuales en el primer trimestre del año a casi 3600 este mes es una de las prioridades. En la semana que pasó, el Gobierno dio señales del camino que piensa adoptar para ello: incrementó los controles para la compra de dólares, obligó a mineras y petroleras a liquidar en el país las divisas que antes podían dejar en el exterior, y estableció que las aseguradoras debían repatriar toda inversión que tuvieran afuera.
"Entre el palo y la zanahoria, todo indica que el modelo se vuelca por el palo", ilustró un economista cercano al Gobierno. El mercado no descarta que pronto se restrinja tácita o explícitamente el pago de dividendos al exterior y que se intensifiquen los controles a las importaciones. También circuló la versión durante la semana de un inminente desdoblamiento del mercado cambiario para tener un dólar para la industria y otro para el comprador de billetes, pero el viceministro de Economía, Roberto Feletti, se encargó de desmentirlo.
"En la medida en que no se avance en las correcciones pendientes de la macroeconomía, aumentará la intervención del Estado sobre la micro", dice Dante Sicca, director de Abeceb.com. "Si no se corrige la inflación, la distorsión de precios relativos y el deterioro de las cuentas fiscales, no se detendrá la fuga de dólares. Entonces va a haber más controles. Lo mismo en lo fiscal: o salen a buscar deuda o se vuelven creativos."
Así como en su momento se decidió por la nacionalización de las AFJP, en el mercado muchos consideran que las obras sociales y las aseguradoras de riesgo de trabajo (ART) podrían estar en la lupa, en caso de que se requieran nuevas cajas para cubrir las necesidades fiscales. Aunque, según Eduardo Levy Yeyati, del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), "no son cajas tan atractivas como las AFJP", no sólo por monto, sino porque implican gestión activa del Estado. El economista desestima la posibilidad de que el Gobierno recurra a los bancos mediante la colocación de un bono que absorba el dinero que las entidades tienen como encaje en el Banco Central (BCRA), como alguna vez se evaluó en tiempos de Néstor Kirchner, según lo reveló el entonces presidente del Central, Martín Redrado.
"No creo que vayan a meterse con cuestiones puntuales del sistema financiero. El depositante es muy sensible", aventuró un banquero, que pidió no ser identificado. En otro banco admitieron que un bono por un porcentaje del encaje, como el 30% -US$ 2000 millones-, podría pasar sin problema. "Otra cosa es si van por el 100% de los encajes. Ahí el riesgo de corrida sería grande", dijo.
Para Levy Yeyati, antes que los bancos, es más probable que el Gobierno recurra al sector minero, modificando la ley que le mantiene los impuestos congelados por 30 años. Jorge Gaggero, economista de Cefid-Ar, el think tank de la banca pública, incluye a la minería como una de las actividades a las que se le debería incrementar la carga impositiva. "En cuanto a lo fiscal, entre otras medidas, el gasto público deberá crecer a menor tasa; hay que abordar sin demoras el cambio de su estructura, reduciendo, por ejemplo, subsidios indebidos a empresas y personas de alto nivel de ingresos, y reforzar los recursos tributarios, con mejoras en la administración, haciendo retroceder la enorme evasión en Ganancias de personas y empresas, y gravando a las grandes rentas hoy exentas, como la minería", detalla Gaggero.
Los subsidios representan el 3,5% del PBI y es una de las cargas que gran parte de los economistas consideran que el Gobierno intentará alivianar. En un informe, Javier Kulesz, economista jefe para América latina del banco UBS, arriesga que el Gobierno liberará gradualmente, "sin darle mucha visibilidad", las tarifas de gas y electricidad. Las de transporte podrían mantenerse sin grandes cambios porque es más complicado segmentar al usuario según su nivel socioeconómico.
Habiendo recuperado la mayoría en el Congreso, es de esperar que el Gobierno aproveche para hacer reformas legislativas que habían quedado postergadas. Carlos Heller, diputado de Nuevo Encuentro, aliado al kirchnerismo, dice que impulsará su proyecto de reforma de la ley de entidades financieras y que también "en una nueva arquitectura legal" hay que apuntar a la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, "para darle un rol más allá de la defensa del valor de la moneda"; a la revisión del sistema impositivo, "para alivianar el impuesto al consumo e ir hacia una mayor progresividad en los gravámenes que tienen que ver con la renta y el patrimonio", y a la sanción de una ley que limite la compra de tierras por parte de extranjeros. También ve con buenos ojos el proyecto del diputado kirchnerista y abogado de la CGT, Héctor Recalde, para que las empresas participen de las ganancias a sus empleados (ver aparte).
Mariano Kestelboim, director ejecutivo de la Fundación ProTejer y miembro de La graN maKro, grupo de economistas kirchneristas, considera: "Si la demanda interna se resiente por la crisis internacional, no está mal avanzar en la expansión del gasto como medida contracíclica". El foco, dice, debe ser mantener el nivel de actividad, no el evitar el déficit financiero, ya que un mayor crecimiento redundará luego en una mejor recaudación impositiva. Afirma que el déficit en cuenta corriente "obedece a la remisión de utilidades por parte de empresas extranjeras radicadas en el país", por lo que, para revertirlo, propone mayores controles y "programas que estimulen esas inversiones".
Con la designación del nuevo ministro de Economía no son pocos los que esperan obtener definiciones del rumbo del modelo. Aunque un economista cercano al Gobierno advirtió: "Nadie sabe qué se va a hacer. En definitiva, el poder no lo tiene el ministro de Economía o el Banco Central. Lo tiene Cristina".
LEYES EN GATERAS
Entidades financieras
Hay varios proyectos. El de Carlos Heller busca declarar a la banca como servicio público y direccionar el crédito a pymes, entre otras metas.
Reforma de la carta del central
La presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, impulsa el cambio para que el rol del ente no sólo sea mantener el valor de la moneda, sino también velar por el empleo y el crecimiento. Pero algunos temen que se dé rienda suelta al financiamiento del BCRA al Tesoro.
Extranjerizacion de tierras
El proyecto limita la compra de tierras a no residentes.
Reforma impositiva
Las propuestas son varias, pero se habla de una reforma para la ley que les da estabilidad fiscal a las mineras, y además para aumentar la progresividad de los

sábado, 29 de octubre de 2011

Bonasso indignado: "Quiero verlo frente a frente a Aníbal Fernández"

El diputado dijo que se enteró de la demanda del ministro por Perfil.com. Asegura que es una respuesta por la publicación de su último libro.
28.10.2011

20:10

"Quiero decir antes que nada que me enteré de todo esto por Perfil.com. La Justicia no me mandó ningún comunicado", dice el periodista y diputado Miguel Bonasso ante la noticia que indica que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, lo demandó por haberlo tratado de “prófugo”.

"Podría no ir si quiero, porque tengo fueros como diputado hasta el 10 de diciembre. Pero quiero ir para verlo frente a frente y decirle además que lo acuso de integrar un gobierno vendepatria que regaló el agua de la provincia de San Juan. Lo que le molesta a los dos Fernández (se refiere al jefe de Gabinete y a la Presidenta) es lo que yo publico en mi libro", dijo Bonasso a Perfil.com, en referencia a la reciente publicación de su último libro "El Mal. El modelo K y la Barrick Gold".
"Esta demanda es parte de la persecución que ya comenzaron con (Rubén) Sobrero y Vilma Ripoll, amparados en el 54% que obtuvieron en las elecciones. Pero eso no les da derecho a vender el país”, disparó el diputado que además sostuvo: "Esto reviste gravedad porque se supone que en este país hay división de poderes. Resulta extraño que al denunciado no le avisen”.
Sobre la acusación por la que fue denunciado, el diputado señaló: "Voy a ir a sostener lo que está probado. Fernández fue declarado prófugo", dijo insistiendo en la versión que indica que el jefe de Gabinete hace unos años se escapó de Quilmes en un baúl de un auto.
"Ya tiene bastante plata Fernández. ¿Por qué vienen ahora con esta chicana? Yo nunca fui coimero ni pertenecí a la runfla bonaerense del duhaldismo", disparó enojado.

Gobierno anunció que para comprar dólares habrá que tener aprobación de la AFIP

Viernes 28 de Octubre de 2011

A partir del lunes

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) convalidará a partir del próximo lunes, que las personas o empresas que adquieran divisas en el mercado cambiario tengan los fondos correspondiente para hacerlo, y así terminar con el mercado en negro, anunció esta noche el ministro de Economía, Amado Boudou.

"Hemos detectado más de un centenar de CUIT y CUIL cuyos ingresos no se condicen con los dólares que quieren comprar. Por eso, desde el lunes, el que compre divisas extranjeras será automáticamente auditado por la AFIP, la que avalará la compra", dijo Boudou esta noche durante un contacto mantenido con la prensa en la sede del Palacio de Hacienda.
"Esto no modifica los montos. Sólo verifica que la empresa o la persona tenga los fondos para hacer la compra. Lo que buscamos es que todas las operaciones se canalicen a través del mercado formal", dijo el ministro.
Boudou explicó que la medida se pondrá en vigencia el lunes a través de la Resolución conjunta 3.210 del Ministerio de Economía y de la AFIP, que será publicada en el Boletín Oficial.
Aseguró que "la operación será muy sencilla" ya que la empresa o persona que vaya a un banco a comprar divisas, le dirá al cajero su CUIT o CUIL, y éste de inmediato, a través de la red informática del banco, consultará con la AFIP.
La AFIP, por su parte, le responderá al banco si el interesado -en base a su rango de ingreso y declaración impositiva - si está en condiciones de adquirir dólares u otro tipo de divisa.
El ministro señaló que los que vayan a comprar divisas "no tendrán que llevar ningún formulario impreso", ya que la verificación se realizará a través del sistema informático de la AFIP "el cual tiene sobrada capacidad" como para tramitar todas las solicitudes.
Esta medida "no tiene nada que ver con un control de cambios o con modificar los montos establecidos", aseguró el ministro, quien estuvo acompañado por el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino.
Sostuvo que desde el Gobierno "lo que buscamos es que todo se canalice a través del mercado formal, y así eliminar la inequidad entre los que pagan y no pagan impuesto, evitar el lavado de dinero, y dar mayor transparencia al mercado".
Bodou negó estar preocupado por la salida de divisas y señaló que "todos los que han querido comprar dólares, han podido hacerlo".
Por último, el ministro enfatizó que el Banco Central "tiene la capacidad para seguir administrando el tipo de cambio".
Tal como había adelantado ámbito.com, el monto máximos de adquisición -actualmente u$s 2 millones- no será modificado, pero si habrá un seguimiento más estricto sobre quienes operen montos de esa magnitud. En la práctica, se traduce en más requisitos y un monitoreo más profundo de quienes acceden al mercado cambiario por montos importantes.
Por otro lado, en la jornada, el BCRA a través de la comunicación "A" 5.237 oficializó la medida anunciada el jueves que dispone que "en los casos de compras de empresas locales, aportes de capital o adquisición de inmuebles por parte de no residentes, se deberá registrar el ingreso de los fondos en el mercado local de cambios al momento de efectuar la inversión".
La norma aprobada por el directorio del BCRA establece como requisito en los casos antes mencionados que, para una eventual repatriación al exterior de los fondos sin la conformidad previa del Banco Central, se deberá haber registrado el ingreso de las divisas en el mercado local de cambios al momento de efectuar la inversión inicial.
A partir de la nueva norma, si una empresa no residente compra una empresa local, y con posterioridad decidiera vender la misma a un residente, para poder remitir al exterior esos fondos sin requerir la conformidad del Banco Central se deberá demostrar que fueron ingresados los recursos en el mercado local de cambios al momento de comprar la empresa local en cuestión. En caso contrario, deberá pedir la autorización previa del Banco Central para remitir esos fondos.
Este nuevo requisito no alcanza a las inversiones realizadas con anterioridad a la fecha, a las inversiones que no se materializan con un desembolso de fondos, así como tampoco será necesario para el giro al exterior de las rentas generadas por las inversiones.

viernes, 28 de octubre de 2011

Anticipo: Toda operación de mostrador deberá aprobarla la AFIP

CRISTINA DA NUEVOS BRÍOS AL MERCADO CAMBIARIO 'BLUE'
El directorio del Banco Central y los gerentes y subgerentes a cargo de las normas cambiarias decidieron un texto que supedita a la aprobación de la Afip toda compra de moneda extranjera en mostrador. Parece un acto de desesperación que empuja el dólar marginal y establece una devaluación implícita que, si se estaciona en $5, la estiman en 20%.
28/10/2011 20:42

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La decisión ya fue tomada por el Banco Central (Amado Boudou y Hernán Lorenzino, en el Palacio de Hacienda, han dado un paso al costado en estos temas cambiarios, probablemente una pequeña venganza por haber sido dejados de lado en los anuncios sobre liquidación de cambio de petroleras y mineras). El Banco Central fijará que toda operación cambiaria de mostrador deberá ser autorizada por la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).
Así, la autoridad regulatoria supone que levanta un filtro importante en el mercado de contado de moneda extranjera, aunque es obvio que se potencia el mercado 'blue', a niveles importantes.
En los últimos días, el mercado marginal de cambio (que no se hace ni en bancos ni en casas ni agencias de cambio. Suficiente experiencia hay al respecto en la Argentina), ya fue beneficiario de que con las normas del BCRA se distanció el tipo vendedor del tipo comprador, o sea que los operadores ganan más dinero por operación.
Ahora, entre el BCRA y la Afip empujarán una oferta adicional a ese mercado, estimándose que levantará el precio de la paridad, probablemente hasta $5, si la plaza luce agitada, y ese es el piso del tipo de cambio que se instalará en los agentes económicos. O sea que se vaya preparando Guillermo Moreno, secretario de Comercio.
Dado que el verdadero impulsor de la demanda de moneda extranjera es el índice de variación de precios que descuenta la sociedad (que no le cree al INdEC), el embrollo cambiario puede darle nuevos bríos al deslizamiento de precios.
Luego, sorprende la inexperiencia del Banco Central para lidiar con los temas cambiarios. Por un lado, hay un directorio integrado por funcionarios sin experiencia real de mercado. Luego, hay gerencias integrada por funcionarios formados en otra filosofía del mercado.
El resultado es patético, más allá de que Cristina Fernández siga creyendo, equivocada, que porque ganó con el 53,9% de los sufragios puede imponerle a la sociedad su punto de vista sobre variables como el tipo de cambio.

jueves, 27 de octubre de 2011

Proyecto para tentar ahorros en el "colchón"

Estiman que serían u$s 150 mil millones
Jueves 27 de Octubre de 2011
Trascendió ayer que algunos legisladores están trabajando en un mecanismo para tentar a que ahorristas locales vuelquen sus dólares hoy en cajas de seguridad o en el «colchón» al sistema bancario. Apuntan a crear una suerte de blanqueo o exención impositiva de manera tal que les resulte atractivo abandonar el refugio actual.

Hay diferentes cálculos que estiman en 150.000 millones los dólares de argentinos fuera del sistema bancario. Hay entidades hoy que ponen tope -no por escrito, claro- de u$s 50.000 al dinero que se puede colocar en una caja de seguridad. Es también por una cuestión de los seguros contra robos.
La realidad es que si se otorgaran incentivos impositivos adecuados y confianza al ahorrista, se acabaría definitivamente el clásico problema argentino con el dólar

miércoles, 26 de octubre de 2011

Guerra cambiaria: Controles como nueva estrategia nacional

SE COMPLICA EL ESCENARIO GLOBAL



En el escenario internacional, el gobierno argentino cree tener espacio para aplicar sus concepciones más extremas. Y es probable que, en parte, resulte cierto. La alteración cambiaria avanza -y no hay ninguna regla para combatirla-. Los expertos advierten que el cambio se convirtió en un instrumento de proteccionismo; Brasil intenta llevar la discusión a los organismos internacionales, sin mucho éxito, recuerda el semanario Veja. 

26/10/2011

14:13
por CAROLINA GUERRA

S. PAULO (Veja). Las dos principales potencias mundiales están en ruta de colisión debido a sus políticas cambiarias. Tanto USA como China desean mantener los valores de sus monedas niveles de devaluación para tratar de impulsar sus economías.
Después de todo, el tipo de cambio depreciado implica estimular las exportaciones y la industria nacional.
En esta lucha, USA es el más afectado. El yuan barato implica la continuidad del déficit comercial sistémico que tiene el país con la economía china.
La Casa Blanca, antes de la crisis global, está presionando a Beijing para que revalúe su moneda artificialmente devaluada. Este mes (octubre), los ánimos se intensificaron aún más debido a que el Senado estadounidense aprobó un proyecto de ley que tiene el objetivo de castigar al país asiático de “supuesta” manipulación cambiaria, lo que enfureció a Beijing.
Mientras no se resuelven estas dificultades, todo el mundo sufre, porque las monedas de las más diferentes naciones se fortalecen frente a las principales monedas a nivel mundial, causando muchos desequilibrios.
La principal queja de los gobiernos, inclusive el brasileño, es que el movimiento ha dado lugar a una avalancha de importaciones. La mala noticia es que no hay reglas para hacer frente a estas alteraciones a nivel mundial -que elimina el poder de las naciones para responder a los problemas que derivn de ellas-.
En búsqueda de protección
Los analistas afirman que son remotas las posibilidades de un cambio en las políticas cambiarias de USA y China.
Por eso, un grupo de países se traslada a establecer reglas que traten las alteraciones del tipo de cambio en las negociaciones internacionales.
Hoy en día, las tarifas comerciales son los únicos instrumentos de protección de mercado interno permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El argumento es que, si las variaciones de cambio superan las tarifas de importación, las tasas acordadas se vuelven irrelevantes.
Cambio altera tarifas
Un estudio de la Fundación Getúlio Vargas (FGC) denominado "Impactos del cambio en los instrumentos de Comercio Internacional: El Caso de las Tarifas", publicado en agosto, muestra que el yuan está devaluado entre 20% y 30% por debajo de lo que debería costar.
El dólar, a su vez, se ha devaluado un 10%.
Puesto que todas las monedas están interconectadas, el real tendría, consecuentemente, una valuación de aproximadamente el 30%. "Con los cambios en el orden del 20% o 30%, las negociaciones tarifarias, acordadas entre los gobiernos, se anulan con las conversiones del cambio", afirma Roberto Giannetti, director de Relaciones Internacionales de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp).
"China no sólo ha manipulado el tipo de cambio, ha utilizado sus reservas 'billonarias' para manipular las monedas de otros países".
En un intento por aliviar el problema, Brasil trata de imponer la discusión del cambio en organismos internacionales.
En abril, el Ministerio de Desarrollo y el Palacio de Itamaraty presentaron una propuesta en la OMC (Organización Mundial de Comercio) para iniciar la discusión.
"Diferentes combinaciones de instrumentos de política fiscal y monetaria han causado frecuente fluctuación de las tasas de cambio relativas entre importantes socios comerciales, con efectos a largo plazo pueden potencialmente distintos en sus respectivas balanzas comerciales", afirmó el documento enviado a la OMC.
En resumen, la visión del gobierno brasileño -y compartida por algunos expertos-, consiste en que las tasas de cambio se volverán un mecanismo de proteccionismo de mercado.
En el encuentro del G-20, los días 3 y 4 de noviembre en Cannes, Francia, deberá haber otro intento de introducir el tema en la agenda.
Vacilación y precipitación
El gobierno de Dilma, al anunciar los puntos de su política industrial, dio vueltas en torno a la situación vigente, con el aumento de 30 puntos porcentuales en el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para los automóviles importados.
Al apelar a una resolución comercial, sin embargo, el Planalto, además de no atacar el núcleo del problema, empañó su reputación. Sucede que la resolución viola claramente las normas del comercio internacional. Japón y Corea, que se vieron directamente afectados por la medida, llegaron a advertir sobre sanciones al país en la OMC.
"Si todos los países adoptaran medidas proteccionistas, el comercio internacional quedará bloqueado y los países se cerrarán. Se necesita encontrar maneras de mantener la eficiencia del comercio internacional", advierte Antonio Colangelo, profesor de economía de la Escuela de Negocios Trevisan.
Según el estudio de FGV, hay varios modelos que podrían ser adoptadas para el cálculo de tasas de cambio más equilibradas. El uso de indicadores como la paridad de poder de compra entre los países o una cotización basada en la unidad de costo de mano de obra de un lugar determinado, podría cooperar para la reducción de desequilibrios.
La investigación también sugiere que se añada la categoría de "dumping cambiario" en el Acuerdo Antidumping.
Resistencias en la OMC
Es un tema político. Es que en el origen de las entidades de regulación económica internacionales, tales como la OMC (antes GATT o Acuerdo General de Tarifas y Aranceles), el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI), durante la posguerra, la responsabilidad de lidiar con las diferencias de cambio quedó bajo el paraguas del FMI.
"El problema es que con la división artificial que se acordó en el pasado, los miembros de la OMC se han negado a discutir el tema tipo de cambio y sus efectos en el comercio en el ámbito de la OMC", señaló el estudio de la FGV.
Por insistencia de Brasil, sin embargo, el órgano al menos aceptó la realización de un seminario sobre el tema en el año 2012.
La falta de pautas cambiarias puede ser uno de los motivos que explica el porqué el costo de vida en Brasil es tan alto, además de presionar la inflación (en dólares).
"Pero incluso si este problema fuese resuelto, el país tendría que aumentar los niveles de inversión para volver a las empresas más competitivas y generar crecimiento", dijo Fernando Exel, presidente de la compañía de datos financieros Economática.
Apuntes para la guerra cambiaria entre China y USA
En USA, lo que se ve desde el comienzo de la serie del Banco Central (Federal Reserve), en enero de 1985, es una balanza sistemáticamente negativa con los chinos. En el período, el déficit creció 49.566%, a US$ 28,9 billones.
La Casa Blanca –frente a una deuda exorbitante, un índice de desempleo elevado y un comercio que no se recuperó por completo de la crisis de 2008- no ve la hora de cambiar ese cuadro. El país avizora en el dólar debilitado una salida lógica para impulsar su economía a través de las exportaciones, devolviendo vigor a su industria existente y a la creación de puestos de trabajo.
Para lograr su objetivo y estimular el PIB doméstico, el Tesoro implementó en diciembre de 2008 un programa de compra anticipada de títulos públicos, lo que significa cambiar papeles por dólares (el llamado 'quantitative easing').
En la práctica, Washington vierte US$ 2,3 billones en la economía. "El Tesoro estadounidense aumentó la cantidad de dólares en circulación. Eso aumenta la oferta monetaria y, en consecuencia, lo abarata", explica Leo da Rocha Ferreira, profesor de la Facultad de Ciencias económicas del Estado de Río de Janeiro (UERJ).
El dólar sólo volvió a subir recientemente gracias a la voraz demanda de los temerosos inversores sobre la crisis de la deuda europea.
China, sin embargo -que, en vista de la reciente crisis en la zona euro, muestra signos de desaceleración- se niega a cumplir con las presiones de la Administración Obama de abandonar el tipo de cambio fijo.
Desde la apertura de la economía en los años '80, Beijing abandonó la estrategia de mantener el yuan equiparado al dólar para adoptar un precio demasiado bajo.
Desde entonces, la devaluación de la moneda china en relación a la estadounidense supera el 300%.
En los últimos meses, con serias amenazas de recesión en los principales mercados, mantener el yuan desvalorizado se convirtió en imprescindible para China, cuyo dinamismo depende, en gran parte, el sector externo.

Tarifas energéticas: El Gobierno no compartiría los aumentos con las empresas

SE VIENEN LOS "EQUILIBRIOS
Reducir subsidios es la prioridad del Ejecutivo. En lo que refiere al sector, gran parte de esa masa millonaria se destina a estratos sociales que no lo necesitan. Las empresas no se beneficiarían con las subas.
26/10/2011

13:15
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El secretario de Energía, Daniel Cameron, ya había anticipado que en los próximos meses la Argentina debía "avanzar en sus equilibrios". Se refería a las tarifas de los servicios eléctricos y de gas que, con pocas modificaciones, se mantienen congeladas a fuerza de subsidios desde hace una década.

Este año las subvenciones para mantener las tarifas del sector consumirían cerca de $10 millones. Por otro lado, se encuentran los desembolsos que el Estado destina a las importaciones para satisfacer la demanda. Pero eso es otra historia.
El plan de reducción de subsidios está en agenda del gobierno para su nueva etapa. En épocas de crisis internacional, en la administración de la reelecta Cristina Fernández saben que deben cuidar la caja y la reducción de esos aportes en el sector energéticos es una alternativa viable.
¿Por qué? Porque gran parte de esa masa millonaria beneficia a sectores que no los precisan. Los subsidios llegan a todos por igual sin distinción de estrato sociales. Reciben ese beneficio estatal vecinos de zonas pobre del conurbano bonaerense como de barrio coquetos de la Capital Federal.
Otra cosa: los desembolsos, que también tienen su correlato en el transporte, se concentran sólo en el área metropolitana.
El Gobierno tendría decidido "avanzar en los equilibrios" a partir de 2012. Para ello el Ejecutivo autorizaría subas cuyo fin sería el de aliviar las arcas fiscales.
Los aumentos irán a reemplazar los desembolsos estatales, por lo que las empresas, productoras y distruibuidoras que desde hace años viene reclamando por las subas, no registrarían una mejora en sus ingresos. Así lo informó este míercoles (26/10) el diario Ámbito Financiero.
"Las empresas del sector de electricidad y gas tienen pocas expectativas de que sus ingresos mejoren por un ajuste en las tarifas de los consumidores. La impresión es que el Gobierno buscará primero atenuar el impacto de los subsidios en el gasto público, con lo cual todas las compañías privadas seguirían percibiendo lo mismo, aunque la tarifa tenga un aumento. El único que obtendría un alivio monetario sería el Estado", consignó el matutino.

Para quitar presión al dólar obligan a petroleras y mineras a liquidar exportaciones en el país

Miércoles 26 de Octubre de 2011
El Gobierno reestableció, a través de decreto, la obligatoriedad para que mineras y petroleras tengan que liquidar en la plaza local la totalidad de las divisas provenientes de ventas en el exterior. Con esto, busca dar mayor liquidez al mercado y disminuir la sangría de reservas que tiene hoy el Banco Central. Ayer la autoridad monetaria se vio obligada a desenbolsar u$s 170 millones para mantener la divisa planchada en $ 4,265. En el mes ya inyectó u$s 1.560 M. Fuentes del mercado calculan que esta medida, podría aportar a la plaza cambiaria unos u$S 4.000 M al año. Así las mineras y petroleras tendrán el mismo régimen que las empresas agroexportadores, principal fuente de liquidación de divisas del país. La iniciativa se suma a los controles sobre coleros que vienen realizando entre la AFIP y la UIF junto a la Gendarmería que tienen como fin desalentar la compra del billete verde.

En otro intento por aplacar la presión sobre el dólar el Gobierno dispuso por decreto que las empresas petroleras y mineras se vean obligadas a liquidar en la plaza local las operaciones de venta que hagan en el exterior tal cual como hace ahora el sector agroexportador.
La medida fue publicada este miércoles en el Boletín oficial y busca poner freno a la sangría de reservas que viene sufriendo el Banco Central para mantener el dólar planchado. De hecho, en la jornada de ayer la autoridad monetaria volvió a jugar fuerte y puso en la plaza cambiaria u$s 170 millones y mantuvo al billete verde en $ 4,265. En lo que va del mes la intervención de la entidad que dirige Mercedes Marcó del Pont es de u$s 1.560 millones.
"Restablécese la obligatoriedad del ingreso y negociación en el mercado de cambios de la totalidad de las divisas provenientes de operaciones de exportación por parte de empresas productoras de petróleo crudo o de sus derivados, gas natural y gases licuados, y de empresas que tengan por objeto el desarrollo de emprendimientos mineros", destacó el decreto número 1722/2011.
El Gobierno indicó en el Boletín Oficial que la medida busca un trato igualitario respecto de las demás actividades productivas del país, como por ejemplo las del complejo agroexportador, principal fuente de divisas del país y que tiene la obligación de liquidar los dólares obtenidos por exportaciones en el mercado local.
Hay que aclarar que hasta hoy las empresas petroleras estaban obligadas a liquidar en la plaza local un 30% de sus ventas en el exterior. No es el caso de las mineras que no tenían ningún compromiso sobre esas transacciones.
Fuentes del mercado estimaron que la decisión podría aumentar entre 3.000 millones y 4.000 millones de dólares el monto de liquidación de divisas en la plaza local.

martes, 25 de octubre de 2011

Rojo energético: Por cada US$100 que entran salen US$166

1ROS 9 MESES DEL AÑO
En el período enero-septiembre las importaciones del sector ya superaron las previsiones para todo el año de algunos analistas. El déficit comercial ya supera los US$3.000 millones. Durante ese lapso las importaciones crecieron un 113%, contra una retracción del 3% para las exportaciones, según el INdEC.
24/10/2011

13:50

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Las elecciones pasaron y ratificaron la continuidad del kirchnerismo. Los desafíos de la nueva/vieja gestión estarán signados por una economía que amenaza con salirse de control. No es menor la incidencia del rubro energético en esa advertencia.
Si bien durante los años kirchneristas se han procurado esfuerzos para satisfacer una demanda creciente por la recuperación económica y el consumo, no es menos cierto que todavía quedan pendientes algunos temas.
Uno de los fenómenos que emergió durante estos años es la dependencia externa para cumplir con la demanda. En el Gobierno justifican el incremento de las importaciones energéticas con el "fabuloso" crecimiento del PBI.
Y aunque es cierto que el ritmo de crecimiento económico ha sido o, al menos, se ha aproximado a niveles récord, el aumento de las importaciones no responde solamente a eso, sino también a la caída productiva del principal sustento de la matriz energética: los hidrocarburos.
La extracción de petróleo viene en retroceso desde 1998 y la de gas, desde 2004. Los procesos declinantes se han profundizado durante los años K. La retracción productiva del gas (52% de la matriz) tiene un fuerte impacto en el generación eléctrica.
Al haber menor disponibilidad, fue política del Gobierno Nacional priorizar el consumo domiciliario por lo que las usinas eléctricas consumen una buena parte de combustibles líquidos para cumplir con su fin. Ese combustible es importado.
El gas también tiene su correlato en ese sentido. Un contrato hasta el año 2026 le garantiza a la Argentina crecientes volúmenes de gas boliviano y a partir de 2008 se incorpora al GNL (Gas Natural Licuado) como un actor fundamental de la política para el sector. Este llega a través de buques metaneros y se procesa en terminales que se proliferan.
El aumento de las compras externas de estos productos, gas y combustibles líquidos, impulsaron durante septiembre el aumento de las importaciones en general produciendo el achicamiento del superávit comercial.
No se trata de estimaciones privadas, ni de ningún informe crítico. El dato se desprende del último informe sobre Intercambio Comercial del INdEC. Los números confirman algo que los analistas vienen anticipando hace tiempo: que este año la balanza comercial energética cerrará con déficit, algo que no ocurría desde hace 20 años.
El documento emitido el viernes (21/10) muestra que durante el 9no mes del año las importaciones energéticas crecieron un 112% respecto al mismo mes de 2010, pasando de los US$328 millones a los US$696 millones. Las exportaciones, por su parte, mostraron una retracción del 9%, al caer de los US$546 millones a los US$499 millones. El saldo arroja un déficit comercial energético de US$197 millones.
En lo que respecta al acumulado, de acuerdo al INdEC, durante los 1ros 9 meses del año, las importaciones totalizaron US$7.562 millones, lo que significó un crecimiento del 113%, respecto al mismo período de 2010. En tanto, las exportaciones, con una retracción del 3%, alcanzaron los US$4.552.
El saldo, deficitario, para el período enero-septiembre alcanza los US$3.010 millones, superando las previsiones de algunos analistas que suponían esa cifra para todo el año. Un cálculo rápido en base estos números muestra que, durante el período analizado, por cada US$100 exportados se importaron US$166.
Gran parte de los desembolsos corren por cuenta del Estado, que a través de transferencias a empresas como Cammesa y Enarsa, solventa las importaciones del gas boliviano, el GNL y los combustibles líquidos como el fuel oil y el gasoil. Se trata de un negocio a pérdida, ya que al estar las tarifas congeladas no se transfiere el costo a los usuarios, por lo que las arcas estatales absorben ese gasto.
Las previsiones para el próximo año indican que, lejos de revertirse, el rojo comercial energético trepará hasta los US$8.000 millones

domingo, 23 de octubre de 2011

"La Presidente y el 53% de la población que la votó serán responsables de lo que vendrá"


Domingo 23 de Octubre de 2011

En su búnker de campaña
"Hemos repetido la peor elección de nuestra historia", comenzó su discurso de derrota la candidata a presidente por la Coalición Cívica Elisa Carrió, sin embargó adelantó que realizaron una buena elección parlamentaria aunque no dio precisiones sobre cantidad de legisladores que ingresaron al Congreso.

La diputada nacional dijo que ellos no serán "responsables de lo que viene porque lo advertimos". En esa línea fue cuando sostuvo que "la Presidente y el 53% de la población que la votó son responsables de lo que vendrá".
A la vez, dijo que su fuerza "ya no lidera la oposición" y dijo que ahora ese espacio lo ocupará "Hermes Binner", el candidato presidencial del Frente Amplio Progresista (FAP).

Los cuatro años que vienen

23/10/11

Debemos evitar una de esas antinomias que malogran toda conquista y pueden abrir las puertas a la violencia.
PorRodolfo Terragno, ESCRITOR Y POLITICO
Un gobierno todopoderoso y una oposición impotente.

Este escenario aterroriza a mitad del país y solaza a la otra . De un lado están quienes temen que la hegemonía derive en un régimen “bolivariano”, destrozando las instituciones y afianzando la impunidad. Del otro lado, quienes proclaman que el oficialismo salvó a la Argentina y, ahora, merece un lecho de rosas.
Unos y otros juzgan el pasado inmediato y predicen el futuro, con creciente pasión. Es peligroso.
La democracia consiste en el cotejo de preferencias, no en el choque de furores.
La misión de los dirigentes será imponer la mesura . Para eso, deberán tenerla ellos mismos.
La oposición deberá admitir que su actual insignificancia es , en gran medida, resultado de no haber tenido visión, ni energía, ni unidad, ni un vínculo afectivo con la gente . En el examen de sus desatinos hallará la fórmula de la recomposición.
El oficialismo deberá reconocer, en lo íntimo, que la actual “bonanza” no obedece sólo a sus aciertos sino, ante todo, a la lotería que ganó toda Latinoamérica cuando China agigantó la demanda global de materias primas e hizo que sus precios se fueran a las nubes. Un baño de modestia ayudará a los oficialistas a superar futuras tormentas.
El país, aun cuando los exaltados no lo perciban, necesita consensos .
No acuerdos que debiliten al Gobierno o domestiquen a la oposición.
Compromisos que sólo aparten de la puja algunos temas que no admiten discrepancia. La democracia es contrapunto, pero debe serlo en el mismo sentido que la palabra tiene en música: concordancia armoniosa de voces contrapuestas.
La Presidenta tiene razón cuando dice que esa concordancia debe darse en el Congreso . Pero hace falta que el Ejecutivo la aliente y, entre otras cosas, se abstenga de legislar desde la Casa Rosada. Ese hábito, amén de contrariar a la Constitución, desvaloriza el ambiente que (coincidimos) es el más indicado para un diálogo fecundo.
La confluencia parlamentaria es indispensable para fijar, genuina y desinteresadamente, políticas inamovibles que aseguren, en el mediano y largo plazo, una economía más productiva, una sociedad más justa y una educación más elevada . Nada de eso puede lograrlo una mayoría circunstancial y soberbia. Ni una minoría hostil y destructiva.
La falta de un entendimiento mínimo resentirá, también, la posibilidad de que la Argentina supere con éxito las dificultades que, es probable, se nos presentarán en el futuro cercano.
Los tiempos que se avecinan difieren de los que hemos gozado en los últimos años.
Las crisis de Europa y los Estados Unidos le reducirán a China su mercado de exportación y, de ese modo, le harán encoger su desarrollo. El nuevo coloso, cuyo crecimiento ya ha empezado a perder velocidad, comprimirá la importación. Y eso reducirá la demanda global de materias primas, presionando los precios internacionales hacia abajo.
La reducción no será dramática, pero nos dañará y agregará dilemas a los que ya tenemos : ¿Cómo frenar la inflación sin disminuir el consumo? ¿Cómo ser competitivos sin evitar que esa inflación revalúe el peso? ¿Cómo preservar el valor de los salarios sin que, por el contrario, el peso se deprecie? ¿Cómo reducir subsidios, que nos cuestan 14 millones por hora, sin provocar una fuerte reacción social? ¿Cómo escaparle al déficit fiscal sin morigerar el gasto público? ¿Cómo achicar ese gasto sin hacer que caiga la actividad económica? ¿Cómo legitimar las restricciones sin redistribuir el ingreso? ¿Cómo redistribuirlo sin afectar la inversión? ¿Cómo tolerar una menor inversión, sin renunciar a un crecimiento continuo? Sería penoso que, con la intención de resolver estos dilemas por sí solo, el Ejecutivo reclamara más poderes. O que la oposición se cruzara de brazos, deleitándose con los “costos políticos” que habría de pagar el Gobierno para controlar los desequilibrios.
Instituciones fuertes y vocación patriótica se necesitan en todo momento, pero más se necesitarán si ahora sobrevienen dificultades.
San Martín decía que “nunca se puede gobernar a un pueblo con más facilidad que después de una gran crisis”. A la inversa, se hace difícil gobernar a una sociedad que creyó haber logrado el progreso continuo y, en un momento, se ve obligada a moderar su optimismo. En tales circunstancias, un gobierno autosuficiente y una oposición desentendida pueden conducir a la frustración.
Los argentinos ya hemos sufrido demasiadas frustraciones, la última de las cuales movilizó al país bajo una consigna tan anarquizante como desesperada: que se vayan todos. En aquel momento, ningún político era reivindicado. Y ninguno lo sería si, antes de llegar a otra crisis, las distintas fuerzas no comprendieran la necesidad de superar falsas diferencias, aquietar las vanidades y buscar un mínimo común denominador que conduzca a una sociedad satisfecha con su democracia.
Es inverosímil que, en las próximas semanas, haya compromisos multipartidarios. Los triunfadores de este domingo derramarán su jolgorio, y los otros mostrarán su desaliento. Los líderes de uno y otro lado tienen la responsabilidad de encauzar los sentimientos que dominarán, en principio, a sus respectivos seguidores.
Como quería Spinoza, esos líderes no deberán reír ni llorar, sino comprender.
Comprender, en este caso, que deben prevenir el ensanche de la brecha que separa a quienes quieren la continuidad y quienes querrían el cambio.
El país no debe verse frente a una antinomia, como las que en el pasado nos hicieron malograr oportunidades, retroceder y hasta abrir las puertas a la violencia. Hubo una generación que se vio forzada a elegir entre el “tirano” y los “vendepatria”. Cuando las diferencias se plantean de tal modo, es imposible mantener la casa unida.
Y ya se conoce la sentencia bíblica: “una casa dividida contra sí misma no puede permanecer”.

sábado, 22 de octubre de 2011

En una semana de presión sobre el dólar, hubo operativos del Central y la UIF en las entidades de la City

Ayer el BCRA intervino con ventas por u$s 230 millones
Viernes 21 de Octubre de 2011
 En una jornada muy particular, ya que fue la última en la que opera el mercado de cambios antes de las elecciones presidenciales, el Banco Central y la UIF, con el apoyo de efectivos de Gendarmería, salieron a realizar un operativo conjunto de inspección en las entidades de la City financiera porteña.

Curiosamente, el despliegue sucedió en el cierre de una semana "especial", la cuál estuvo signada por una presión mayor sobre el tipo de cambio en los últimos días de operatoria antes de las elecciones, donde la autoridad monetaria debió salir a intervenir con ventas netas por más de u$s 500 millones, sólo ayer fueron u$s 230 millones.
Según pudo saber ámbito.com los controles se realizaron tanto en bancos, casas de cambio y financieras.
Desde las autoridades regulatorias indicaron que el operativo no fue consecuencia de la detección de algún hecho inusual en particular, sino que "respondió a la habitual interacción que tienen los organismos para fiscalizar las normas cambiarias y sobre prevención del lavado de dinero".

jueves, 20 de octubre de 2011

Con "la Fuerza de Él" no alcanza para ordenar la economía


EL ESCENARIO ECONÓMICO
A 3 días de las elecciones aumenta fuertemente la demanda de dólares y varios indicadores económicos se deterioran. CFK encuentra problemas para cubrir el cheque en blanco que le dará la gente el 23/10 y solo promete que la crisis internacional no afectará al país.
20/10/2011

21:45


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- A solo tres días de las elecciones nacionales que consagrarán nuevamente a Cristina Fernández como Presidente por un importante margen sobre la oposición –de confirmarse las encuestas previas- la economía argentina que ha sido uno de los principales motivos por los cuales un 50 por ciento de la población votó al kirchnerismo, hoy muestras señales preocupantes desde distintos frentes. Ante esta situación tanto Cristina como Amado Boudou hasta ahora solo se han limitado a prometer que el país está 'blindado' contra la crisis económica mundial.

Este jueves, por caso, se registró una nueva y brusca caída en las reservas internacionales del Banco Central para sostener al dólar perforando el piso de los 48.000 millones de dólares, hasta los 47.821 millones.
La autoridad monetaria vendió unos 230 millones de dólares para abastecer la sostenida demanda de la divisa estadounidense. Desde el 30/09 las reservas caen en 801 millones de dólares.
Se trata del nivel de reservas más bajo desde el 23 de abril de 2010.
Al mismo tiempo, este jueves 20/10 se conoció un informe del IERAL, el instituto de la Fundación Mediterránea, que mostró que por primera vez en 21 meses los depósitos en dólares crecieron a un ritmo de 35,5 por ciento interanual en septiembre, por encima de la expansión del 30 por ciento de los denominados en pesos.
"En este contexto, el movimiento al alza de las tasas de interés comienza a preocupar, no sólo a los bancos -que desean retener los depósitos-, sino también a los tomadores de crédito que pueden verse enfrentados a un súbito encarecimiento del costo de capital", amplió el documento financiero y explica que "para contener este proceso de dolarización de carteras, los bancos se han visto en la necesidad de incrementar las tasas de interés que pagan por los depósitos".
El miércoles 19/10 un informe de la consultora Abeceb hizo un calculo desolador: “hoy se necesitan 81 salarios promedio para poder comprar un departamento en Capital Federal”.
El trabajo señala que “actualmente una familia necesita un ingreso mensual de $ 11.560 para poder acceder a un préstamo de $217.000 que le financie el 70% del valor del departamento de 60 m2 usado” y alerta: “En la Argentina la situación no sólo no es una excepción, sino que se ha vuelto más dramática en los últimos años”.
“Hoy en día, el crédito hipotecario es inaccesible para la clase media. Continuando con el ejemplo del departamento de 60 m2 en GBA, una familia necesitaría un ingreso total de $ 11.560 para poder acceder a un préstamo que le financie el 70% del valor del departamento (un préstamo por $ 217.000 sobre los $ 309.400 del valor total), y la cuota de casi $4.050 le cubriría el 35% del total de sus gastos. Estos requisitos plantean una fuerte barrera a la entrada para la gran mayoría de la clase media” y aquí entra también el problema de la inflación:
“Uno de los mayores problemas que generan este escenario es la elevada inflación, que junto a la inestabilidad económica que sufren todos los países en desarrollo, elevan los requisitos para obtener un préstamo a largo plazo y aumentan la tasa de interés de los mismos”
Por otro lado, días atrás el economista Martín Redrado anunció que "no hay reservas para financiar a la Argentina el año que viene".
"Las reservas se están usando para financiar el gasto público, y no para traer tranquilidad y estabilidad monetaria al país", puntualizó y agregó que el Gobierno “se está jugando, todo al 23 de octubre y esto trae aparejada una importante incertidumbre cambiaria hacia el futuro. Es una estrategia solamente electoralista, sin criterios profesionales. Termina habiendo más demanda en el mercado presente y nadie sabe que pasará el 24 de octubre".
“Ya no queda dinero en las cajas que ha tomado el gobierno", alertó.
Los subsidios también traen una preocupante señal de alarma para el 2012. El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) afirmó el 17/10 que el Poder Ejecutivo Nacional en el proyecto de Ley de Presupuesto para el año que viene estipuló que las compañías, muchas de ellas acusadas por corrupción, recibirán más dinero (en transferencias por subsidios) de lo que se les da por coparticipación a las 10 provincias del norte, la región “más pobre y postergada del país”.
“La centralización lleva asociada consecuencias sociales y económicas muy negativas, como inequidad regional, distribución regresiva del ingreso, condiciones para la corrupción e ineficiencias. Peor aún, contamina el sistema político. Con alta centralización, el principal atributo que puede mostrar un dirigente provincial es la subordinación al poder central”, argumentó Idesa.
Por otro lado, Ecolatina, la consultora fundada por Roberto Lavagna, indicó que la fuga de divisas alcanzaría este año los US$ 22.000 millones y auguró que en 2012, ése será uno de los mayores desafíos para el Gobierno ante un contexto internacional adverso por la contracción de la demanda y la baja de los precios.
El estudio Massot & Monteverde explicó que la otrora poderosa ANSeS estuvo retirando depósitos en dólares para venderlos y así contener la suba del billete y también depósitos en pesos para fondear al Nación, pero que ahora el organismo “le ha prometido a los bancos que, a partir de las elecciones, renovará sus plazos fijos”.
Por último, el 08/10 la consultora Economía & Regiones publicó lo siguiente con el título "Las actuales anclas anti-inflacionarias no son sustentables en el mediano plazo":
La teoría cuantitativa del dinero es una identidad económica que relaciona la cantidad de dinero de una economía, con el nivel de precios y el número de transacciones (o nivel de actividad). Dicho de otra forma, la contracara de la creación del dinero es la variación del PBI nominal (que se compone por la variación del producto real y la inflación); un aumento de los precios y/o del nivel de actividad, se condice con un incremento en la cantidad de dinero y viceversa.
Sin embargo, hoy por hoy, la economía argentina enfrenta una situación peculiar en donde la expansión de dinero supera ampliamente a la tasa de inflación y al nivel de actividad.
Concretamente, desde abril hasta Agosto, la creación de dinero alcanzó aproximadamente un 40% anual en todos los meses, mientras que la tasa de inflación se encuentra clavada en torno al 20% anual y la variación del nivel de actividad se ubica próxima al 6% a/a (año a año).
Para peor, esto sucede en un marco de plena utilización de los factores productivos, con una tasa de desocupación (7,3%) y un nivel de utilización de capacidad instalada de la industria (78%) cercanos al pleno empleo. En otras palabras, como indica el gráfico siguiente, resulta llamativo que la expansión de la base monetaria no espiralice el aumento de los precios en una economía saturada.
El diferencial entre el crecimiento nominal de la economía y la expansión de la base monetaria (BM) se profundizó entre Abril y Agosto de 2011; Meses en los que el aumento de la BM se utilizó para financiar del Tesoro Nacional (33%), para cancelar la deuda del BCRA en efectivo -devolución de LEBACs- (28%), para prestarle a los bancos privados (21%), y para intervenir el mercado cambiario (18%).
De todos modos, detrás de esta política monetaria tan expansiva, interactúan otros mecanismos que evitan la espiralización de los precios: Tanto la política de subsidios económicos -que contiene el costo de los servicios públicos, de la energía, del trasporte y de algunos alimentos básicos-; como la actual fuga de capitales funcionan como herramientas anti-inflacionarias, contrarrestando los efectos de la actual expansión monetaria.
> Subsidios Económicos:
A partir de 2005 y hasta 2008, los subsidios destinados a mantener congelado el precio de los servicios públicos, se duplicaron año a año en valores nominales, llegando a alcanzar un 3% del PIB y un 12% del Gasto Primario (en 2008). En 2009, el desplome de los precios externos moderó la trayectoria de los subsidios, que crecieron sólo 7,7%.
La reducción de 39% en los subsidios al sector agropecuario y 1,6% al sector energético fue compensada por incrementos de 32,4% en transporte (estatización de Aerolíneas mediante y de 64,3% en las transferencias a empresas públicas (principalmente AySA).
En 2010, el aumento ascendió al 50%, llegando a totalizar una masa de transferencias a empresas equivalente a $48.000 millones.
En los primeros seis meses de 2011, estas transferencias volvieron a aumentar 63%, con incrementos de 76% en energía, 69% en transporte y una caída de 53% en la industria agroalimentaria. Estos últimos habrían estado frenados por el cambio en la estructura del organismo que los otorgaba, hasta entonces la ONCA dependiente del Ministerio de Agricultura.
En resumen, el Gobierno Nacional destina una parte importante de su ingreso para abaratar la energía (electricidad y gas), el transporte (colectivos, subtes y trenes) y algunos alimentos básicos (la leche, el trigo, la carne, etc.).
No obstante, la pregunta que surge de inmediato es si es posible contener el aumento de los precios subsidiando una parte de la canasta de consumo en el mediano plazo.
Y el problema que emerge, es que el gasto en subsidios compromete al frente fiscal en forma creciente; es decir, con la dinámica de precios actual, el costo a subsidiar se incrementa sucesivamente, haciendo que el Gobierno tenga que usar todo tipo de recursos extraordinarios (como Anses, BCRA-emisión monetaria, etc.).
A su vez, una parte relevante de la energía (gas y electricidad) debe ser importada, lo que complica la balanza comercial y le resta divisas a la economía.
> Fuga de Capitales:
La fuga de capitales volvió a ubicarse en el centro de la escena macroeconómica: Se estima que la formación de activos externos del sector privado alcanzaría los US$ 26.100 millones en 2011. Esta huida de divisas tiene costos muy altos en materia de pérdida reservas, desmonetización y nivel de actividad.
Pero -paradójicamente- le es funcional al modelo en lo que respecta al aumento de los precios, al menos en el corto plazo; o dicho más llanamente, la fuga de capitales descomprime la presión de la demanda en el mercado de bienes y servicios; el público demanda dólares en detrimento del consumo y la inversión.
Ahora bien, este mecanismo anti-inflacionario no es sostenible en el largo o mediano plazo, dado que si la fuga se profundiza impacta negativamente sobre el tipo de cambio y el nivel de actividad; Puede generara una devaluación y llevar a la economía a la recesión; lo que implicaría una situación de estanflación (recesión con inflación), al estilo de la crisis de 2008-2009.
En síntesis, el elevado nivel de expansión monetaria no se traduce inmediatamente en un aumento de precios gracias a la política de subsidios y a la fuga de capitales. Ambas funcionan como ancla-antiinflacionaria pero no son sostenibles en el mediano plazo.
Los subsidios comprometen el frente fiscal y el externo, y hacen que el Gobierno deba recurrir a fuentes de financiamiento heterodoxas (Anses, emisión monetaria, uso de reservas).
Por su parte, la fuga de capitales impacta negativamente sobre el nivel de actividad y puede llevar a la economía a una situación de estanflación."