
QUEDARÁ AFUERA DE ACTOS OFICIALES
Por Gabriela Vulcano
25.03.2010Tras el informe de Crítica de la Argentina, en la Casa Rosada se dedespegan del titular de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas.
A diez días de que se cumpla una nueva conmemoración del 2 de abril, la noticia de que Héctor Omar Cisneros, presidente de la Comisión de Familiares de los Caídos en Malvinas, es uno de los 4.300 agentes de la máxima central de espionaje de la última dictadura militar causó revuelo en las filas del Poder Ejecutivo. Después de que Crítica de la Argentina revelara el pasado de Cisneros, el oficialismo decidió borrarlo de la lista de invitados para el próximo acto aniversario en Tierra del Fuego, el cual presidirá Cristina Fernández de Kirchner.
“El interlocutor de los familiares de los ex combatientes no puede ser un agente de inteligencia”. Sin más, el titular de Cascos Blancos, Gabriel Fucks, buscó marcar distancia entre el Gobierno y Cisneros, quien integra el listado de los miembros del Batallón 601, el organismo de inteligencia del Ejército. En la ONG aseguraron que la noticia causó sorpresa entre sus integrantes y que esperan que Cisneros presente su renuncia al cargo que ocupa desde 1982. “Tenemos nuestro propio (Alfredo) Astiz en nuestra comisión”, sostuvo Víctor Sosa, vicepresidente de esa entidad.
“Cisneros no puede ir nunca más a ningún acto de Gobierno”, sentenció Fucks, pero aclaró que la comisión es quien deberá decidir si mantiene o no en el cargo a Cisneros. En caso de que sostuvieran a su actual presidente, el Ejecutivo rompería relación con la ONG.
A pesar de que Cisneros más de una vez se ufanó de tener una aceitada relación política con el funcionario kirchnerista, Fucks negó que el vínculo entre ambos fuera tan cercano. “Cisneros siempre ha sido una contraparte, sobre todo en el tema de los viajes a las islas. Sabía sus posicionamientos ideológicos, pero en el ambiente de Malvinas hay muchas posiciones contrapuestas, algunas son muy nacionalistas católicas y otras más de izquierda. Lo conozco hace muchos años, incluso hemos hablado de política alguna vez, sin embargo, jamás milité con él”, señaló a este diario el titular de Cascos Blancos.
Cisneros se desempeñó en el Batallón 601 como analista de información, bajo el rótulo de encargado de apoyo y procesamiento de datos, entre agosto de 1981 y 1983. Su función, al igual que la de otros 474 agentes, era clasificar los informes que recolectaban agentes de reunión y producción del nivel de Raúl Guglielminetti, detenido por delitos de lesa humanidad.
En simultáneo, en septiembre de 1982 fundó la comisión, encargada del armado de los listados de los familiares que viajaron a Malvinas en octubre pasado y de mantener y administrar el cementerio de Darwin.
A lo largo de su gestión, se opuso a la causa sobre violaciones a los derechos humanos en las islas, impulsada por la Secretaría de Derechos Humanos y la Coordinadora Provincial de Ex Soldados Combatientes en Malvinas de Corrientes.
Cisneros también se negó a que se identificaran los cuerpos enterrados como NN en Malvinas, los cuales están en tumbas etiquetadas con placas que anuncian: “Soldado argentino, sólo conocido por Dios”.
Después del asombro devino la indignación y la desazón entre los miembros de la comisión, algunos de los cuales sostienen que Cisneros debe abandonar cuanto antes la presidencia de organismo.
“Su rol me recuerda a Astiz en las Madres de Plaza de Mayo. Es bastante pesado para digerirlo. Ahora se entienden muchas cosas que pasaron durante estos 28 años. Siempre me pregunté de qué vivía”, apuntó Sosa, quien era su segundo.
Los familiares agrupados en la ONG se reunirán el próximo jueves para discutir el tema y decidir cuál será el futuro de Cisneros.
Por su parte, el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) decidió realizar una presentación judicial contra Cisneros en los próximos días por considerar que los ex conscriptos podrían haber sido perjudicados por su accionar mientras se desempeñó como agente de inteligencia del Ejército.

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