SE COMPLICA EL ESCENARIO GLOBAL
26/10/2011
14:13
por CAROLINA GUERRA
S. PAULO (Veja). Las dos principales potencias mundiales están en ruta de colisión debido a sus políticas cambiarias. Tanto USA como China desean mantener los valores de sus monedas niveles de devaluación para tratar de impulsar sus economías.
Después de todo, el tipo de cambio depreciado implica estimular las exportaciones y la industria nacional.
En esta lucha, USA es el más afectado. El yuan barato implica la continuidad del déficit comercial sistémico que tiene el país con la economía china.
La Casa Blanca, antes de la crisis global, está presionando a Beijing para que revalúe su moneda artificialmente devaluada. Este mes (octubre), los ánimos se intensificaron aún más debido a que el Senado estadounidense aprobó un proyecto de ley que tiene el objetivo de castigar al país asiático de “supuesta” manipulación cambiaria, lo que enfureció a Beijing.
Mientras no se resuelven estas dificultades, todo el mundo sufre, porque las monedas de las más diferentes naciones se fortalecen frente a las principales monedas a nivel mundial, causando muchos desequilibrios.
La principal queja de los gobiernos, inclusive el brasileño, es que el movimiento ha dado lugar a una avalancha de importaciones. La mala noticia es que no hay reglas para hacer frente a estas alteraciones a nivel mundial -que elimina el poder de las naciones para responder a los problemas que derivn de ellas-.
En búsqueda de protección
Los analistas afirman que son remotas las posibilidades de un cambio en las políticas cambiarias de USA y China.
Por eso, un grupo de países se traslada a establecer reglas que traten las alteraciones del tipo de cambio en las negociaciones internacionales.
Hoy en día, las tarifas comerciales son los únicos instrumentos de protección de mercado interno permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El argumento es que, si las variaciones de cambio superan las tarifas de importación, las tasas acordadas se vuelven irrelevantes.
Cambio altera tarifas
Un estudio de la Fundación Getúlio Vargas (FGC) denominado "Impactos del cambio en los instrumentos de Comercio Internacional: El Caso de las Tarifas", publicado en agosto, muestra que el yuan está devaluado entre 20% y 30% por debajo de lo que debería costar.
El dólar, a su vez, se ha devaluado un 10%.
Puesto que todas las monedas están interconectadas, el real tendría, consecuentemente, una valuación de aproximadamente el 30%. "Con los cambios en el orden del 20% o 30%, las negociaciones tarifarias, acordadas entre los gobiernos, se anulan con las conversiones del cambio", afirma Roberto Giannetti, director de Relaciones Internacionales de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp).
"China no sólo ha manipulado el tipo de cambio, ha utilizado sus reservas 'billonarias' para manipular las monedas de otros países".
En un intento por aliviar el problema, Brasil trata de imponer la discusión del cambio en organismos internacionales.
En abril, el Ministerio de Desarrollo y el Palacio de Itamaraty presentaron una propuesta en la OMC (Organización Mundial de Comercio) para iniciar la discusión.
"Diferentes combinaciones de instrumentos de política fiscal y monetaria han causado frecuente fluctuación de las tasas de cambio relativas entre importantes socios comerciales, con efectos a largo plazo pueden potencialmente distintos en sus respectivas balanzas comerciales", afirmó el documento enviado a la OMC.
En resumen, la visión del gobierno brasileño -y compartida por algunos expertos-, consiste en que las tasas de cambio se volverán un mecanismo de proteccionismo de mercado.
En el encuentro del G-20, los días 3 y 4 de noviembre en Cannes, Francia, deberá haber otro intento de introducir el tema en la agenda.
Vacilación y precipitación
El gobierno de Dilma, al anunciar los puntos de su política industrial, dio vueltas en torno a la situación vigente, con el aumento de 30 puntos porcentuales en el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para los automóviles importados.
Al apelar a una resolución comercial, sin embargo, el Planalto, además de no atacar el núcleo del problema, empañó su reputación. Sucede que la resolución viola claramente las normas del comercio internacional. Japón y Corea, que se vieron directamente afectados por la medida, llegaron a advertir sobre sanciones al país en la OMC.
"Si todos los países adoptaran medidas proteccionistas, el comercio internacional quedará bloqueado y los países se cerrarán. Se necesita encontrar maneras de mantener la eficiencia del comercio internacional", advierte Antonio Colangelo, profesor de economía de la Escuela de Negocios Trevisan.
Según el estudio de FGV, hay varios modelos que podrían ser adoptadas para el cálculo de tasas de cambio más equilibradas. El uso de indicadores como la paridad de poder de compra entre los países o una cotización basada en la unidad de costo de mano de obra de un lugar determinado, podría cooperar para la reducción de desequilibrios.
La investigación también sugiere que se añada la categoría de "dumping cambiario" en el Acuerdo Antidumping.
Resistencias en la OMC
Es un tema político. Es que en el origen de las entidades de regulación económica internacionales, tales como la OMC (antes GATT o Acuerdo General de Tarifas y Aranceles), el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI), durante la posguerra, la responsabilidad de lidiar con las diferencias de cambio quedó bajo el paraguas del FMI.
"El problema es que con la división artificial que se acordó en el pasado, los miembros de la OMC se han negado a discutir el tema tipo de cambio y sus efectos en el comercio en el ámbito de la OMC", señaló el estudio de la FGV.
Por insistencia de Brasil, sin embargo, el órgano al menos aceptó la realización de un seminario sobre el tema en el año 2012.
La falta de pautas cambiarias puede ser uno de los motivos que explica el porqué el costo de vida en Brasil es tan alto, además de presionar la inflación (en dólares).
"Pero incluso si este problema fuese resuelto, el país tendría que aumentar los niveles de inversión para volver a las empresas más competitivas y generar crecimiento", dijo Fernando Exel, presidente de la compañía de datos financieros Economática.
Apuntes para la guerra cambiaria entre China y USA
En USA, lo que se ve desde el comienzo de la serie del Banco Central (Federal Reserve), en enero de 1985, es una balanza sistemáticamente negativa con los chinos. En el período, el déficit creció 49.566%, a US$ 28,9 billones.
La Casa Blanca –frente a una deuda exorbitante, un índice de desempleo elevado y un comercio que no se recuperó por completo de la crisis de 2008- no ve la hora de cambiar ese cuadro. El país avizora en el dólar debilitado una salida lógica para impulsar su economía a través de las exportaciones, devolviendo vigor a su industria existente y a la creación de puestos de trabajo.
Para lograr su objetivo y estimular el PIB doméstico, el Tesoro implementó en diciembre de 2008 un programa de compra anticipada de títulos públicos, lo que significa cambiar papeles por dólares (el llamado 'quantitative easing').
En la práctica, Washington vierte US$ 2,3 billones en la economía. "El Tesoro estadounidense aumentó la cantidad de dólares en circulación. Eso aumenta la oferta monetaria y, en consecuencia, lo abarata", explica Leo da Rocha Ferreira, profesor de la Facultad de Ciencias económicas del Estado de Río de Janeiro (UERJ).
El dólar sólo volvió a subir recientemente gracias a la voraz demanda de los temerosos inversores sobre la crisis de la deuda europea.
China, sin embargo -que, en vista de la reciente crisis en la zona euro, muestra signos de desaceleración- se niega a cumplir con las presiones de la Administración Obama de abandonar el tipo de cambio fijo.
Desde la apertura de la economía en los años '80, Beijing abandonó la estrategia de mantener el yuan equiparado al dólar para adoptar un precio demasiado bajo.
Desde entonces, la devaluación de la moneda china en relación a la estadounidense supera el 300%.
En los últimos meses, con serias amenazas de recesión en los principales mercados, mantener el yuan desvalorizado se convirtió en imprescindible para China, cuyo dinamismo depende, en gran parte, el sector externo.
En el escenario internacional, el gobierno argentino cree tener espacio para aplicar sus concepciones más extremas. Y es probable que, en parte, resulte cierto. La alteración cambiaria avanza -y no hay ninguna regla para combatirla-. Los expertos advierten que el cambio se convirtió en un instrumento de proteccionismo; Brasil intenta llevar la discusión a los organismos internacionales, sin mucho éxito, recuerda el semanario Veja.
26/10/2011
14:13
por CAROLINA GUERRA
S. PAULO (Veja). Las dos principales potencias mundiales están en ruta de colisión debido a sus políticas cambiarias. Tanto USA como China desean mantener los valores de sus monedas niveles de devaluación para tratar de impulsar sus economías.
Después de todo, el tipo de cambio depreciado implica estimular las exportaciones y la industria nacional.
En esta lucha, USA es el más afectado. El yuan barato implica la continuidad del déficit comercial sistémico que tiene el país con la economía china.
La Casa Blanca, antes de la crisis global, está presionando a Beijing para que revalúe su moneda artificialmente devaluada. Este mes (octubre), los ánimos se intensificaron aún más debido a que el Senado estadounidense aprobó un proyecto de ley que tiene el objetivo de castigar al país asiático de “supuesta” manipulación cambiaria, lo que enfureció a Beijing.
Mientras no se resuelven estas dificultades, todo el mundo sufre, porque las monedas de las más diferentes naciones se fortalecen frente a las principales monedas a nivel mundial, causando muchos desequilibrios.
La principal queja de los gobiernos, inclusive el brasileño, es que el movimiento ha dado lugar a una avalancha de importaciones. La mala noticia es que no hay reglas para hacer frente a estas alteraciones a nivel mundial -que elimina el poder de las naciones para responder a los problemas que derivn de ellas-.
En búsqueda de protección
Los analistas afirman que son remotas las posibilidades de un cambio en las políticas cambiarias de USA y China.
Por eso, un grupo de países se traslada a establecer reglas que traten las alteraciones del tipo de cambio en las negociaciones internacionales.
Hoy en día, las tarifas comerciales son los únicos instrumentos de protección de mercado interno permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El argumento es que, si las variaciones de cambio superan las tarifas de importación, las tasas acordadas se vuelven irrelevantes.
Cambio altera tarifas
Un estudio de la Fundación Getúlio Vargas (FGC) denominado "Impactos del cambio en los instrumentos de Comercio Internacional: El Caso de las Tarifas", publicado en agosto, muestra que el yuan está devaluado entre 20% y 30% por debajo de lo que debería costar.
El dólar, a su vez, se ha devaluado un 10%.
Puesto que todas las monedas están interconectadas, el real tendría, consecuentemente, una valuación de aproximadamente el 30%. "Con los cambios en el orden del 20% o 30%, las negociaciones tarifarias, acordadas entre los gobiernos, se anulan con las conversiones del cambio", afirma Roberto Giannetti, director de Relaciones Internacionales de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp).
"China no sólo ha manipulado el tipo de cambio, ha utilizado sus reservas 'billonarias' para manipular las monedas de otros países".
En un intento por aliviar el problema, Brasil trata de imponer la discusión del cambio en organismos internacionales.
En abril, el Ministerio de Desarrollo y el Palacio de Itamaraty presentaron una propuesta en la OMC (Organización Mundial de Comercio) para iniciar la discusión.
"Diferentes combinaciones de instrumentos de política fiscal y monetaria han causado frecuente fluctuación de las tasas de cambio relativas entre importantes socios comerciales, con efectos a largo plazo pueden potencialmente distintos en sus respectivas balanzas comerciales", afirmó el documento enviado a la OMC.
En resumen, la visión del gobierno brasileño -y compartida por algunos expertos-, consiste en que las tasas de cambio se volverán un mecanismo de proteccionismo de mercado.
En el encuentro del G-20, los días 3 y 4 de noviembre en Cannes, Francia, deberá haber otro intento de introducir el tema en la agenda.
Vacilación y precipitación
El gobierno de Dilma, al anunciar los puntos de su política industrial, dio vueltas en torno a la situación vigente, con el aumento de 30 puntos porcentuales en el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para los automóviles importados.
Al apelar a una resolución comercial, sin embargo, el Planalto, además de no atacar el núcleo del problema, empañó su reputación. Sucede que la resolución viola claramente las normas del comercio internacional. Japón y Corea, que se vieron directamente afectados por la medida, llegaron a advertir sobre sanciones al país en la OMC.
"Si todos los países adoptaran medidas proteccionistas, el comercio internacional quedará bloqueado y los países se cerrarán. Se necesita encontrar maneras de mantener la eficiencia del comercio internacional", advierte Antonio Colangelo, profesor de economía de la Escuela de Negocios Trevisan.
Según el estudio de FGV, hay varios modelos que podrían ser adoptadas para el cálculo de tasas de cambio más equilibradas. El uso de indicadores como la paridad de poder de compra entre los países o una cotización basada en la unidad de costo de mano de obra de un lugar determinado, podría cooperar para la reducción de desequilibrios.
La investigación también sugiere que se añada la categoría de "dumping cambiario" en el Acuerdo Antidumping.
Resistencias en la OMC
Es un tema político. Es que en el origen de las entidades de regulación económica internacionales, tales como la OMC (antes GATT o Acuerdo General de Tarifas y Aranceles), el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI), durante la posguerra, la responsabilidad de lidiar con las diferencias de cambio quedó bajo el paraguas del FMI.
"El problema es que con la división artificial que se acordó en el pasado, los miembros de la OMC se han negado a discutir el tema tipo de cambio y sus efectos en el comercio en el ámbito de la OMC", señaló el estudio de la FGV.
Por insistencia de Brasil, sin embargo, el órgano al menos aceptó la realización de un seminario sobre el tema en el año 2012.
La falta de pautas cambiarias puede ser uno de los motivos que explica el porqué el costo de vida en Brasil es tan alto, además de presionar la inflación (en dólares).
"Pero incluso si este problema fuese resuelto, el país tendría que aumentar los niveles de inversión para volver a las empresas más competitivas y generar crecimiento", dijo Fernando Exel, presidente de la compañía de datos financieros Economática.
Apuntes para la guerra cambiaria entre China y USA
En USA, lo que se ve desde el comienzo de la serie del Banco Central (Federal Reserve), en enero de 1985, es una balanza sistemáticamente negativa con los chinos. En el período, el déficit creció 49.566%, a US$ 28,9 billones.
La Casa Blanca –frente a una deuda exorbitante, un índice de desempleo elevado y un comercio que no se recuperó por completo de la crisis de 2008- no ve la hora de cambiar ese cuadro. El país avizora en el dólar debilitado una salida lógica para impulsar su economía a través de las exportaciones, devolviendo vigor a su industria existente y a la creación de puestos de trabajo.
Para lograr su objetivo y estimular el PIB doméstico, el Tesoro implementó en diciembre de 2008 un programa de compra anticipada de títulos públicos, lo que significa cambiar papeles por dólares (el llamado 'quantitative easing').
En la práctica, Washington vierte US$ 2,3 billones en la economía. "El Tesoro estadounidense aumentó la cantidad de dólares en circulación. Eso aumenta la oferta monetaria y, en consecuencia, lo abarata", explica Leo da Rocha Ferreira, profesor de la Facultad de Ciencias económicas del Estado de Río de Janeiro (UERJ).
El dólar sólo volvió a subir recientemente gracias a la voraz demanda de los temerosos inversores sobre la crisis de la deuda europea.
China, sin embargo -que, en vista de la reciente crisis en la zona euro, muestra signos de desaceleración- se niega a cumplir con las presiones de la Administración Obama de abandonar el tipo de cambio fijo.
Desde la apertura de la economía en los años '80, Beijing abandonó la estrategia de mantener el yuan equiparado al dólar para adoptar un precio demasiado bajo.
Desde entonces, la devaluación de la moneda china en relación a la estadounidense supera el 300%.
En los últimos meses, con serias amenazas de recesión en los principales mercados, mantener el yuan desvalorizado se convirtió en imprescindible para China, cuyo dinamismo depende, en gran parte, el sector externo.


LA REALIDAD ES QUE ERA MUY LINDO ATRILEARLE A LA GENTE Y HACER REGALITOS MIENTRAS LA ATORRANTA Y SU FINADO DECIAN QUE NO CMPRASE DOLARES LA GENTE-SI NADIE SE AVIVABA, TODO BIEN-REPARTIAN BILLETES QUE HACIAN CON LA MAQUINITA, SE QUEDABAN CON LOS DOLARES Y HACIAN NEGOCIOS. PERO LLEGO EL DIA QUE LA GENTE VIO ALGO MUY EXTRAÑO...CÒMO? LA INFLACION CADA VEZ ES MAYOR,MENTIAN LOS INDICES DEL CONSUMIDOR(INDEC) Y EL DOLAR NO SE MOVIA??? ERA MUY RARO QUE ESTO PASE EN UN PAAIS DONDE SE "HABLABA DE UN MODELO EXITOSO"Y TODO EL DINERO QUE LE SACABAN A LA MISMA GENTE LO INVERTIAN Y SE HACIAN COSAS QUE NUNCA SE VEIAN??? DE DONDE HABIA SACADO EL TUERTO MUERTO PLATA PARA PAGAR AL FMI Y PORQUE??? ERA MUY SIMPLE NECESITABAN NO SER AUDITADOS Y DE ESA MANERA LOS DOLARES SERIAN TODOS DE ELLOS-ENTONCES TODO ERA UN PAIS QUE NO TENIA PROBLEMAS Y MERCEDITAS MARCO DEL PONT (A -EL GALLO TARTAMUDO) YA NI TARTAMUDEABA Y BUDUDU TOCABA LA GUITARRITA Y TODO BIEN-PERO LA GENTE COMENZO A COMPRAR DOLARES Y CADA VEZ MAS, ENTONCES SE DEJARON DE HABLAR DE LAS RESERVAS, DEL PAGO AL CLUB DE PARIS Y TANTAS COSITAS,SOLO QUEDABA EL ATRIL Y EL MUNDO SE CAE IRREMEDIABLEMENTE PORQUE LES ESTAN QUITANDO EL BOTIN???? Y COLORIN COLORADO ESTE CUENTO SE HA TERMINADO-"COMPREN DOLARES Y TODOS CUANTOS PUEDAN"
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